Mitt Romney, hombre de mundo
Por León Krauze

El viaje de Mitt Romney a Gran Bretaña, Israel y Polonia debía servir para demostrar que cuenta con la fortaleza, experiencia y capacidad de liderazgo que, de acuerdo con el Partido Republicano, se le escapan a Barack Obama. La agenda no podía ser más favorable. David Cameron —un conservador como Romney— despacha en el número diez de la calle Downing. Benjamin Netanyahu —un conservador y amigo personal de Romney— gobierna Israel. En Polonia, Romney se encontraría con el primer ministro Tusk, también afín a la causa, y con Lech Walesa, quien ha coqueteado con la derecha estadunidense. Lo único que Romney tenía que hacer para salir bien librado era evitar tropiezos mayores: hablar poco y escuchar mucho; recurrir al lugar común y resistir la tentación de la prédica. Hizo todo lo contraindicado. Sus desatinos en Londres quedan para el recuerdo. Dudar públicamente de la capacidad de organización de un país que está a punto de inaugurar una justa olímpica para la que se ha preparado por años es de una torpeza que desafía cualquier explicación. En Polonia, su asistente de prensa se molestó con una reportera que preguntó algo a gritos cerca de la tumba del soldado desconocido (Romney apenas había atendido a los periodistas que lo acompañaron a la gira): “Respeta: estamos en un lugar sagrado para el pueblo polaco”, le advirtió el jefe de prensa de Romney a la reportera, justo antes de rematar con un respetuosísimo “bésame el trasero”. Una joya.
Pero si aquello fue comedia, lo que ocurrió en Israel resultó dramático. En un encuentro para recaudar fondos, acompañado del millonario Sheldon Adelson —quien ya ha dado a los republicanos decenas de millones de dólares aprovechando la nueva ley electoral que básicamente ha privatizado la democracia estadunidense—, Romney aseguró que las terribles diferencias de desarrollo entre Israel y Palestina se debían a dos factores: la “cultura” y la “providencia”. La miopía pedante de Romney le ganó el reconocimiento de la derecha israelí, que se nutre de esas interpretaciones ridículas de la historia moderna de Medio Oriente. El resto del mundo, sin embargo, se le quedó mirando con los ojos cuadrados.
Se me ocurren, como a muchos, dos preguntas. ¿De verdad un candidato a la presidencia de Estados Unidos piensa que puede darse el lujo de reducir la enorme herida del conflicto israelí-palestino al viejo argumento cultural de Weber o, peor todavía, a una lectura torpe y equivocada (si acaso) de las ideas de David Landes? Pero más importante aún: ¿qué dice de Romney esta peculiar interpretación del mundo? Son preguntas que nos conciernen también a los mexicanos porque, aunque pocos repararon en ello, en su declaración en Israel, Romney también quiso explicar las diferencias entre Estados Unidos y México a través de la “cultura” como factor de desarrollo (sabrá Dios si también pensó en “la mano de la providencia” en Norteamérica).
Desde aquel lamentable discurso en Israel, varios especialistas han puesto en su lugar a Romney. Daron Acemoglu y James Robinson, autores del best seller Why Nations Fail, trataron de explicarle que el problema no es la “cultura” sino las instituciones —y el modelo de nación— que cada país decide adoptar (por cierto: algo saben del caso mexicano Acemoglu y Robinson: su libro comienza con una reveladora comparación entre Nogales, Sonora, y Nogales, Arizona). Fareed Zakaria y Jared Diamond, autores que han reflexionado sobre el desarrollo y sus variables, también han dedicado, en los últimos días, columnas a los disparates de Romney. Ha sido, pues, una paliza académica. ¿Aprendió algo el candidato? En lo más mínimo: Romney no está hecho para la humildad. Su respuesta a todos los que lo han puesto en su sitio ha sido insistir en su particularísima interpretación de la historia. Hace un par de días publicó un texto en el que reclama: “¿Qué explica la prosperidad sino la cultura?”. No cabe duda: la única cosa peor que la obstinación es la soberbia. La mezcla de ambas en Romney debe preocuparnos a todos.
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Comentarios (8)
Con tipos así habrá que voltear a aver a sus colaboradores. Quizá alguno sea lo suficientemente lúcido para esconderle el botón nuclear. Pero no tengo muchas esperanzas.
¿que tanta influencia tiene en Romney George Friedman? Es preocupante que el fundador y director de stratfor estpe dirigiendo en los últimos años una campaña contra méxico y los inmigrantes mexicanos en estados unidos, presentándolos como el último obstaculo que estados unidos debe vencer para consolidar su estrategia geopolítica y erigirse como un imperio.
Agregaria que las diferencias entre palestina ye israle incluyen que a israel no le estan quitando trerritotrios poco a poco con tacticas dfe colonizacion, que israel tiene acceso al agua y no está partido su territorio, y que ´por años ha recibido millonarias ayudas de estados unidos.
Pues a mí, es la soberbia de Obama la que me viene preocupando desde hace años, y más todavía su falta de empatía con la causa israelí y sionista. Por otra parte, Obama ha metido mucho la pata, ha cometido muchos errores, algunos de ellos escénicamente ridículos, pero siempre ha contado con la benevolencia de la prensa progre.
No soy partidario de Romney, aunque no dudaría, si fuese ciudadano estadounidense, en votar por él para que se vaya Obama, pero el retrato detestable que del candidato republicano se hace en los medios, y del que usted desgraciadamente participa, don León Krauze, esconde algunos aspectos esenciales desde mi punto de vista, entre los cuales sólo citaré dos hoy: la superioridad de su programa económico en comparación con el del presidente en funciones, y su amistad sincera hacia Israel.
Sr. Casas:Quiere decir entonces,que entre mas amigo sea el presidente del estado judio sera mejor para los Estados Unidos y para el mundo?Si tratara (el presidente) de ser imparcial y justo en los conflictos arabe/israelies Seria un mal presidente? El plan economico del candidato Romney Esta disenado para dar bienestar al ciudadano comun? O acaso es volver a los anos del presidente idiota (Bush) y sus galimatias economicos que solo ayudaron a los muy ricos,mientras gastaba alegremente por los veinte dedos en dos guerras y quitaba programas de bienestar,despidiendo maestros y restringiendo ayudas para becas,entre otros muchos programas de beneficencia,sin dejar de mencionar el desastre economico que sobrevino y del que, a pesar de los esfuerzos y de luchar con un congreso reaccionario y hostil,esta administracion no ha podido darle el rumbo adecuado para restablecer una economia sana.Yo quiero que Ud. me diga Donde esta la ayuda y la lealtad y generosidad con su pueblo de los lideres republicanos? No veo mas que a un equipo de retrogradas trasnochados y mezquinos que sirven los intereses del tea party,los supermillonarios , los politicos/empresarios,red necks,antiliberales y fanaticos religiosos que comen santos y cagan diablos y que representan lo peor de su pais.
Disculpe, pero me parece muy confuso que mezcle atributos sentimentales y afinidades empáticas cuando se trata de la política del país más poderoso del mundo, ni más ni menos.
No sólo los "progres" denuncian una ocupación ilegal por parte de Israel. No creo que las resoluciones de la ONU obedezcan a "empatía" o "amistad sincera"...
Dentro de la misma población israelí, existe una polarización en cuanto al tema; esto demuestra que la acusación de "antisemita" es una trampa. Muchos soldados israelíes han preferido la cárcel y la ruina que continuar con una ocupación tan cuestionable, por decir lo menos. Quizás son los más leales para honrar su cultura.
¿Por qué debe ser motivo de preocupación la falta de empatía (whatever that means/as if) de un presidente norteamericano con la causa israelí y sionista (¿una, más de una; dos, la misma?)? Ojalá y pudiera ilustrarnos en el programa económico superior de Romney, y sobre todo, en los errores escénicamente ridículos (?) de Obama, que nos han ocultado la prensa progre. Por favor: sáquenos del error...
Ah, caray. Hace mucho que no me acordaba de GW Bushito. Igualitos, caray...
Mitt Romney igual al galán Mexicano. Pensamientos así de claros deben rondar por su cabeza.
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