Crítica, conversación, diálogo.
Happy 66
Queridos amigos, Bob Dylan cumple hoy sesenta y seis años.

- Ramón González Férriz
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Comentarios (3)
VER ALGUNA INFORMACIN SOBRE DYLAN SIEMPRE ES UNA CARICIA AL ALMA,LA POSIBILIDAD DE RECORDAR QUE LA MÃSICA NO SE LIMITA SÃ"LO A LO QUE LOS MEDIOS NOS QUIEREN HACER CREER QUE ES LA MÃSICA POPULAR,LA EVIDENCIA DE QUE QUEDAN GENIOS(AUNQUE SI ÃL LEYERA ESTE TRATAMIENTO DE GENIO SE PONDRÃA VERDE)QUE NO BAJAN LOS BRAZOS Y SIGUEN GENERANDO OBRAS MARAVILLOSAS COMO SU ÃLTIMO DISCO...HAY DE TODO EN ESTE MUNDO INSANO...POR SUERTE ESTÃ BOB PARA RECONCILIARNOS CON LA BELLEZA.
Dylan, una de esas personas que hace poesia con su musica, poesia que se escuchaba y se sigue escuchando. Yo con 18 años, lo escucho, algo no muy comun debido a mi temprana edad en relacion con su generacion, pero cada vez que escucho una de sus canciones, siento la musica como con ningun otro lo hago. Dylan SIEMPRE
Uno de los fundamentos de la filosoía dylanesca (si exitiera tal) es el origen judío de Robert Zimmerman (Bob Dylan).
En aquellos años (los sesentas) la diferenciación, la alienación, la discriminación eran indispensables en los Estados Unidos...después de la Segunda Guerra Mundial ese país necesitaba reintegrarse, justificarse como el nuevo lider, extender sus alas poderosamente a partir de los principios por los que habían perdido cientos de miles de vidas -democracia, riqueza terrenal, individualización, progreso, modernismo a ultranza; vamos, la ética protestante -y para ello procuró como nunca una promoción de un estilo único, de una identidad que se denominó "American way of life". Pero ésta homogenización sólo se podía lograr mediante la deconstrucción de las identidades previas que habían hecho de los Estados Unidos una nación plural y tolerante.
Muy pronto el modelo demostró que su fundamento era únicamente mediático, pues se trataba finalmente de un imperialismo disfrazado. El engaño generó la intranquilidad de cada grupo, sector o identidad que sintió amenazada su integridad a corto o largo plazo, los judíos incluídos. La amenaza de la persecusión secular retomaba fuerza -al igual, claro que las preocupaciones de grupo de negros, irlandeses, mexicanos, asiáticos, etc. que no vienen al caso en esta nota.
La reacción natural fue la búsqueda de identidades individuales: la protección del anonimato en la heterogenización.
Dylan desarrolla entonces, con genio, con el poder del descarado, del cínico, un estilo único de hacer y decir. Retó, discrepó, increpó, descreyó. Su medio fue la autopista directa al corazón de la otra vez nueva nación: la música pop.
Podemos buscar casos similares entre otras identidades, con la misma certeza de que alguna vez fuimos impactados por la música negra, el gospel, el jazz, el bossanova, la sensualidad francesa de Brigitte Bardot, el soul, la beatlemanía y la psicodelia.
Hoy, a los 66, Dylan, en un mundo posmoderno, está plano. Sin embargo, gracias Bob Dylan, muchas gracias, por rescatarme cuando más lo necesité. La masificación me amenazó, Tú me diste la muestra de que podemos ser diferentes, únicos, milagrosos.
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