Una reflexión sobre el mal

Septiembre 24, 2012 | Tags:

Un estudio reciente, realizado en 67 países, y citado por el semanario inglés The Economist, parece haber encontrado un vínculo entre las creencias religiosas y los índices de criminalidad. Los investigadores han encontrado incluso que en la medida en que las sociedades creen más en el cielo que en el infierno, sus tasas delictivas son mayores.

La gente tiende a creer con más fuerza en el perdón por sus pecados que en el castigo en la otra vida; encuestas realizadas entre estadounidenses por Gallupo el Pew Forum on Religion & Public Liferevelan que el escepticismo sobre el infierno ha crecido o bien que el porcentaje de personas que creen en Dios y el cielo rebasa por mucho a quienes creen en la existencia del Diablo y el infierno. En Europa, por ejemplo, 62.4% de los españolesconsultados hace apenas cuatro años por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) dudaban de la existencia del infierno o categóricamente la negaban.

En 1999, mientras El Vaticano le pedía perdón al mundo por ocasionar división entre los cristianos, por la violencia y los crímenes cometidos a cruz y espada “en nombre de la verdad”, así como por el silencio cómplice ante el holocausto, el papa Juan Pablo II decidió negar la escatología apocalíptica que durante siglos afirmaba la existencia del infierno como un oscuro subterráneo devastado permanentemente por las llamas. Ocho años más tarde, a pesar de la supuesta infalibilidad papal, Benedicto XVI desandó el camino de su antecesor y corrigió: “El infierno existe y es eterno”, dijo.

Según el jesuita Enrique Maza en su libro El Diablo. Orígenes de un mito, cuando el hombre no quiere hacerse responsable del mal que hace y del mal que causa, empieza a inventar a otros responsables, para no tener que mirarse en el espejo de sí mismo; seres extraterrenales malignos y perniciosos como el Diablo. Sin embargo, los estudios sobre el fenómeno religioso citados arriba muestran que, en el fondo, la responsabilidad individual no es un tema importante; las creencias religiosas se eligen a placer y Dios es concebido no solo como un ser que todo lo perdona, sino al cual se puede sobornar o con quien incluso es  posible transar.

Esa particular exégesis del evangelio hace posible, en los ámbitos populares, que un bebedor jure ante la divinidad no tocar el alcohol por un largo periodo de tiempo, pero que pueda negociar, mediante el pago de indulgencias, dispensas especiales para reincidir. En un plano menos superficial, favorece que eso que llamamos mal se refugie en las iglesias.

En 1995, una religiosa, Maria O'Donohue denunció la violación sistemática de monjas por parte de misioneros, en países principalmente de África donde las religiosas eran consideradas por los sacerdotes como un grupo “seguro” desde el punto de vista sanitario ante la propagación del sida. La historia involucraba a médicos “de confianza” en hospitales en los que se efectuaban abortos a jovencitas que habían dejado embarazadas y episodios como el de un cura que obligó a abortar a una monja a la que había violado, ella murió durante el procedimiento y el sacerdote ofició, sin remordimiento, la misa del funeral de la joven.

Hoy en proceso de canonización, el propio Juan Pablo II avaló con su firma y con el escudo de armas pontificio una carta de apoyo y felicitación dirigida al padre Marcial Maciel, publicada el 5 de diciembre de 1994 en siete diarios de la ciudad de México, en la cual se ensalzaba al líder de los Legionarios de Cristo como “guía eficaz de la juventud” y como alguien que había colocado a Cristo como centro y modelo de toda su vida y labor sacerdotal.

Sin embargo, Maciel llevaba una “doble vida” consistente en exhibir una férrea devoción durante el día, mientras por la tarde llevaba a su cama a jóvenes estudiantes de seminarios a cargo de los Legionarios, “algunas veces dos al mismo tiempo” alegando una dispensación de Pío XII para perpetrar abusos sexuales. Maciel fue furiosamente defendido por seguidores e incondicionales que buscaron desacreditar los testimonios de ocho hombres que en 1997 denunciaron ante la Santa Sede su pasado como depredador sexual, mientras en la Orden se les exigía devoción y obediencia ciega a Marcial, como padre y como superior.

De la misma manera y casi al mismo tiempo que la Iglesia Católica se arrogaba “la plenitud de los medios de la salvación”, la Arquidiócesis de Los Ángeles era obligada a pagar 660 millones de dólares a 508 víctimas de abuso sexual de sacerdotes pederastas, el mayor monto que haya pagado cualquier diócesis de Estados Unidos, escándalo que se sumó al de otras diócesis como las de Boston, Orange County y Covington. El pago salvó al principal encubridor de los actos criminales, el arzobispo de Los Ángeles, el cardenal Roger Mahony de ser juzgado por los delitos de 220 sacerdotes, diáconos profesores y otros miembros de la Iglesia. En México, mientras tanto, la jerarquía católica se ufanaba de que sus sacerdotes estaban tan bien protegidos por la Virgen de Guadalupe, que esta no los dejaba ir más lejos de manosear a los niños, pues los cuidaba de hacer “cosas así de graves”.

Prácticamente ninguno de los perpetradores enfrentó a la justicia. Algunos dieron por cerrados los casos en homilías en las que no se mencionó en ningún momento el sufrimiento de cientos de víctimas que en muchos casos no han podido reconciliarse con su fe. Sin castigo por sus crímenes, simbólicamente la Iglesia puso a salvo a los suyos también del fuego eterno, montando y desmontando su propio teatro fantasmagórico al que —enseñaban— iba a parar todo el mal.

Escribía José Saramago, apenas pasados unos días de la tragedia del 9/11, que “las religiones, todas ellas, sin excepción, nunca han servido para aproximar y congraciar a los hombres; que, por el contrario, han sido y siguen siendo causa de sufrimientos inenarrables, de matanzas, de monstruosas violencias físicas y espirituales que constituyen uno de los más tenebrosos capítulos de la miserable historia humana”. El “factor Dios”, como le llamaba el escritor, está presente en la vida de la gente para cambiarla, aunque el cambio parece ser apenas del tamaño del margen de error de una encuesta.

 

 

"La gente tiende a creer con más fuerza en el perdón por sus pecados que en el castigo en la otra vida"

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Comentarios (27)

Mostrando 27 comentarios.

Juan Carlos, me gustó mucho este análisis de Bauman, ojalá amplíe y contextualice el tema. Saludos.

 

LA HISTORIA NATURAL DE LA MALDAD

El día 16 de marzo de 1945, cuando la Alemania nazi ya estaba de rodillas y no quedaban dudas con respecto al pronto final de la guerra, Arthur "Bombardero" Harris, envió 225 bombarderos Lancaster y 11 aviones Mosquito con órdenes de descargar 289 toneladas de explosivos y 573 toneladas de sustancias incendiarias sobre Würzburg, una ciudad de tamaño medio, con 107 mil habitantes, rica en historia y tesoros artísticos pero pobre en industria. Entre las 9:20 y las 9:37 de la noche, unos 5 mil habitantes (de los cuales el 66% eran mujeres y el 14% eran niños) perdieron la vida, mientras se incendiaban 21 mil viviendas: sólo 6 mil residentes seguían teniendo un techo sobre la cabeza una vez que los aviones se habían retirado. Hemann Knell, quien calculó estas cifras luego de un escrupuloso escrutinio de los archivos, se preguntaba por qué se eligió destruir una ciudad carente de toda importancia estratégica (opinión confirmada, aunque de forma indirecta, por la total omisión de su nombre en la historia oficial de la Real Fuerza Aérea, donde se enumeran meticulosamente todos los logros de esta institución militar, incluso los más insignificantes). Una vez que hubo examinado la totalidad de las causas alternativas concebibles, descartando una por una, Knell se quedó con la única respuesta sensata a su pregunta: que a principios de 1945, Arthur Harris y Carl Spaatz (el comandante de las Fuerza Aérea estadounidense en Gran Bretaña e Italia), se habían quedado son blancos para atacar.
El bombardeo progresó según los,planes, sin consideración alguna del cambio en la situación militar. La destrucción de ciudades alemanas continuó hasta fines de abril. Al parecer, una vez que se había puesto en marcha el aparato militar ya no había forma de detenerlo. Tenía vida propia. Estaban todos los equipos y todos los soldados al alcance de la mano. Seguramente fue por eso que Harris decidió atacar Würzburg.
Pero... por qué Würzburg y no cualquier otro lugar? Sólo por razones de conveniencia. Tal como se había advertido en previas misiones de reconocimiento, "la ciudad era fácilmente localizable con los medios electrónicos disponibles en aquella época". Y se hallaba a distancia suficiente de las fuerzas aliadas en avance como para reducir la amenaza de un nuevo "fuego amigo" (es decir, un bombardeo de las tropas propias). En otras palabras, la ciudad era un "blanco fácil y exento de riesgos". He ahí el error involuntario e inadvertido que había cometido Würzburg, un error imperdonable para cualquier blanco de ataque una vez que "se había puesto en marcha el aparato militar"...
En la violencia nazi, Una genealogía europea, Enzo Traverso propone el concepto del "potencial de barbarie" de la civilización moderna. En su estudio dedicado a la violencia nazi, llega a la conclusión de que las atrocidades de impronta nazi fueron excepcionales sólo en el sentido de que sintetizaron numerosos medios de esclavización y aniquilación ya puestos a prueba, aunque por separado, en la historia de la civilización occidental.
Las bombas arrojadas sobre Hiroshima y Nagasaki prueban que los pereceres opuestos a la Ilustración no son condiciones necesarias de la masacre tecnológica. Las dos bombas atómicas, como los campos de exterminio nazis, fueron elementos del "proceso civilizatorio", manifestaciones de uno de sus potenciales, uno de sus rostros y una de sus posibles ramificaciones.
Treverso concluye su exploración con la advertencia de que no existe fundamento alguno para excluir la posibilidad de que aparezcan otras síntesis en el futuro: síntesis no menos sanguinarias que la de los nazis. A fin de cuentas, la Europa civilizada y liberal del siglo XX demostró ser un laboratorio de violencia. Por mi parte, agregaría que no hay señales de que ese laboratorio haya cerrado sus puertas o cesado sus operaciones en los albores del siglo XXI.

Cual es el nombre del estudio que establece la correlación entre criminalidad y religión? Lo he buscado en The Economist y no he logrado encontrarlo, y los links que nos haces favor de proporcionar te direccionan a una página de outlook que pide contraseña... sería de mucha utilidad que proporcionaras el nombre, es muy interesante y podría servirme para una investigación.

Gracias

 

Juan Carlos,

Volvemos al cansado argumento de hacer conjeturas acusando a la iglesia católica deplorable estado social, en este caso, al el mal y la  criminalidad.

Después de citar unos estudios y una encuesta el autor se torna a culpar la iglesia católica de estos agravios; para corroborarlo se enfoca exclusivamente en aspectos negativos de la misma –en otras palabras, enfocándose en el aspecto humano e imperfecto de esta- reduciendo, con ello, a ser una simple institución opresiva implicando que sus enseñanzas son el catálisis del mal.

Con el afán de proveer abundante evidencia el autor cae en el típico error de los que critican la iglesia, citando percepciones erróneas de la misma. Un claro ejemplo, el autor alude que el Juan Pablo II invoco infalibilidad con respecto al infierno y que, “ocho años más tarde, a pesar de la supuesta infalibilidad papal, Benedicto XVI desandó el camino de su antecesor y corrigió: ‘El infierno existe y es eterno”. La infalibilidad papal es raramente usada. La última vez que se uso fue en 1950. Contrario a lo que dice el autor la existencia del infierno no ha sido cuestionada, el dialogo es y ha sido en cuanto a la naturaleza del mismo; dadas las obvias implicaciones metafísicas.

Más aun, el hecho de que algunos teólogos disidentes cuestionen alguna otra enseñanza de la iglesia, como en el caso del Jesuita citado en el texto, son solo eso, opiniones. La enseñanzas de la iglesia se encuentran en el catecismo.

Hablar de la iglesia católica, de cualquier religión o nación enfocándose solamente en lo negativo, ignorando los aspectos positivos y sus contribuciones en todos los aspectos de una cultura, convierte un argumento enabsurdo silogismo, una caricatura carente de honestidad intelectual.

P.D. Añadiendo al acertado comentario de Juan Carlos, si no fuera por el cristianismo nuestro idioma oficial seria el árabe, estaríamos viviendo en una teocracia y no estaríamos teniendo esta conversación.

Saludos,

Carlos Gamboa

Tan subjetiva la definición de bien o mal que siempre es necesario tomar un marco religioso, político o moral (según la cultura que se trate) para definir lo bueno o lo malo, como sea siempre usado para la manipulación social desde el poder de la misma sociedad.

Interesante artículo. Como siempre en religión, surgen preguntas: Según la gráfica, los paises arabes tienen menos índices delictivos que los paises catolicos occidentales. No será porque la aplicación de las leyes ( tanto a nivel familiar como jurídico ) en el Islam son más estrictas, más expeditas y sin atenuantes ( y públicas y hereditarias y culturalmente vergonzosas ), sin importar creer más en el diablo? No será que le temen más al manazo del padre o al sable, horca o piedra del verdugo que al fuego del infierno?

La influencia de las religiones en occidente ha disminuido al grado de oir y no ejecutar lo que ordenan sus líderes religiosos. Oimos decir a Benedicto XVI no tener relaciones sexuales antes del matrimonio o no masturbarse. Sería más que interesante tener la cantidad de católicos en obediencia de estos mandatos. Creo que todos estarían en edades de 0 a 13 años. En cambio en la India, sin tener sacerdotes que machaquen consignas en misas, no se te ocurra jalarle la cola a una vaca porque todo el rancho se te viene encima, sin juicio de por medio ni remordimiento popular, porque nadie se atreve a acusar en falso. Algo parecido ocurre en los paises del Islam con el narcotráfico, el adulterio, la violación y las ofensas a su dios y sus profetas. Se podrá discutir la severidad de sus castigos, pero no se duda si se acusa en falso o se lleva un juicio largo y con miles de vericuetos legales para aligerar la condena.

Las religiones han hecho del mundo lo que es. No se puede negar su influencia e importancia. Para bién y para mal ( mas mal que bién ).

Yo en particular le agradezco a los curas que hayan financiado a Miguel Angel, Leonardo, Rafael, Lope de Vega, Góngora y Calderón de la Barca, a destajo o en nómina fija. Que hayan perfeccionado la cerveza y transformado ese caldo aguado que tomaban Sócrates y su pandilla en vino tinto o espumoso. En eso yo les pongo un 10.

De las cosas malas mejor no hablo porque luego luego me encabrono.

Antes de que se descosan (saludos Romantica) con la defensa de las religiones y sus ¨bondades¨ (a casi todos les parecen cuando menos un mal necesario, cuando simplemente no son necesarias), diré que el problema con el clero es que SE SUPONE que no debería confundir los imperativos categóricos de los hipotéticos. Al menos no con tanta frecuencia y creatividad.

¿Entonces Stalin, Pol Phot, Hitler...?

Ah, caray, y yo que creía que las guerras, genocidios, tráfico y explotación de seres humanos hasta el punto de la esclavitud, se debían a terrenales causas económicas y políticas. Pensaba que los cientos de miles de muertos en Irak y Afganistán se debían a una ocupación ilegal, motivados por intereses territoriales.
Que el hundimiento económico de Islandia se debía a mera codicia financiera y estafas sin ningún control normativo.
Que los miles de niños abusados por sus familiares mas cercanos, eran consecuencia de una combinación de machismo y falta de aplicación de las leyes. Que la crisis europea, la ambiental, las hambrunas, el tráfico de armas, la proliferación de cárteles y su influencia en la política, las migraciones incontenibles, el aumento de suicidios...

Ah, caray...

P.D. ¿Porqué el 11 de Septiembre no atacaron templos o al Vaticano en lugar del Pentágono y el WTC?
¿Qué no eran los gringos a los que les hablaba dios y rezaban en la sala oval?
Quizás los muy fanáticos no sabían que tenían que acabar con Cáritas, templos budistas, el Muro de los Lamentos, universidades religiosas, hospitales, asilos, etcétera. Todos guaridas de asesinos.
Aguas con Sicilia, Zaid, Meyer...

No toda la realidad social gira en torno a lo económico y lo político (como pensaron algún día los marxistas). Hace falta la dimensión estructural y simbólica, que es lo que termina por vincular el fundamentalismo islámico a un centro financiero y otro militar en los ataques del 11/9 (recomiendo La violencia del mundo de Jean Baudrillard). El poder se decide no sólo en el campo de batalla, sino también del discurso, y la rigidez del mismo en torno a una "verdad" genera violentos acontecimientos en el "mundo físico".

En este sentido, sí: aguas con Sicilia, Zaid, Meyer...

 

Totalmente de acuerdo, Martín. Y el discurso de Occidente, con toda su mitología, está sirviendo de justificación ideológica para perpetrar masacres atroces a países con otros discursos, con contrapesos simbólicos. Irak no tuvo nada que ver con el once de Septiembre, pero la apropiación simbólica logró que personas "decentes" avalaran la destrucción de un pueblo entero (no hay fotos, no hay imágenes ni documentos de los niños mutilados, las madres destrozadas, los ancianos despedazados). La omisión representacional también es un arma de destrucción masiva. 

 

Baudrillard nos concede razón a ambos, ¿no crees?

 

P.D. Respondo con premura, disculpa.

De acuerdo. La omisión y añadiría la exacerbación. Está claro que aquí no sólo estamos hablando de un fundamentalismo, sino de múltiples. Alguna vez pensé que los problemas económicos tenían solución, ¿pero esto?

Saludos.

Doña Romantica, no entiendo bien su P.D. ¿Usted justifica la atrocidad del 9/11?

Hey Rufino, no entiendo bien tu pregunta: ¿dónde leíste que justifico el 9/11?

Doña Romántica: En ningún lado, ni tampoco lo he dicho. Me parece que su P.D. lo hace, por eso es que le he preguntado.

Si no lo leyó, don Rufino, ni tampoco lo dice, ¿qué es lo que le parece, entonces? 

¿Usted avala el Gulag?

 

Espero su respuesta y lo saludo afectuosamente.  

Doña Romántica, al leer su P.D.  me parece que habla del 9/11 como si fuese un acto justo, cotidiano, aceptable. Me imagino que algo se me está escapando y me hace interpretar su P.D. de esa forma, fue por esto que le dije que no entendía bien y le hice la pregunta que no me respondió (ahora infiero por lo que ha escrito que su respuesta es no)

En cuanto a su pregunta mi respuesta es: No. 

Muchas gracias por su tiempo

 

 

 

 

Gracias por su respuesta.

Disculpe que no haya explicitado mi postura: El asesinato de 3,000 seres humanos indefensos no me parece "justo, cotidiano ni aceptable". Espero que a usted tampoco.

Para cualquier otra duda, por muy grotesca que sea, estoy a sus órdenes.

Lo saludo con respeto.

Rufino, pues yo infiero que infiere mal. Le parece ahora un error haber intuido al principio que la señora vea justificable que maten a esos "otros" fanaticos? Seguramente ha lei do usted otras participaciones de ella, no solamente esta al respsecto que lo ha llevado a pensar asi. No es su PD. Nunca menciona que entre los muertos en EUA el 11 de sep tambien habia infantes, mujeres, viejos, turistas, padres de familia, mi mama y una amiga (claro, no tiene por que saberlo, las burkas mentales impiden ver). Sus disquisiciones al respecto no son muy claras pero hacen pensar que EUA ha sido la causa de todos los males del mundo entero antes y despues del 11 de sptiembre y por lo tanto merecen lo que les han hecho. Contra EUA todo se justifica, ahi no habitan seres humanos. A los pobres irakies les mataron tantas mujeres, niños y ancianos (acaso no sabe la señora que asi son las cosas por aquellos lares, muchas veces ponen como escudos a estos grupos de la poblacion en estas situaciones). Es injustificable todo tipo de agresion, por que no lo dice asi? Seria mejor, Rufino, que no tuviera usted la necesidad de inferir y que la refinada dama le contestara directamente, sin ambajes. Usted pregunta, no le contesta y entonces usted infiere algo pero ella no le ha contestado si o no. Para mostrarse ajena ya a su primitivismo natural, nos da catedra de sus bondades, de lo buena que es la religion y tambien de los fanaticos que si son malos. Ha dicho ser creyente y practicante catolica y sentir pena por muchos desprotegidos. Ella se informa, lee, estudia, pero sus tantas lecturas la están volviendo también "liquida". Yo habia llegado a creerle. He seguido estos blogs de un tiempo aca y esto es lo que he observado. Escribir no me atrae, menos viendo que en estos lugares a veces tambien caen bombas agresivas, menos mal que no letales como las de Hirishiama o las recibidas en Londres (cuando ahi vivia mi bisabuela) durante tantas horas alguna vez en la historia pero en esta ocasion, tal vez por mi experiencia de haber perdido a seres queridos me atrevo a hacerlo y tambien le pregunto a Doña Romantica si le parecio justo lo del 9/11.

Mi respuesta se cruzó con tu pregunta-acusación: ¡Qué sincronía!

 

Me causa gracia la carga emocional y la profesía cumplida de que se descubre al impostor por el número de parientes víctimas que se inventa. Es bastante ruínb. Y la sola idea de que parezca "justa" una matanza... pues creo que ni a Bush.  

 

A dónde llegará el cinismo, que se llega a la conclusión de que unos 70 millones de mexicanos estuvieron presentes o tuvieron un pariente en Tlatelolco la noche del 2 de Octubre de 1968. Otro tanto sucedió en el Mundial. No he conocido a nadie con parientes en Irak o Afganistán.

 

Lo de las "burkas mentales" es formidable: "Yo quiero una tanga mental", comentó la hija de la suegra de un amigo mío que vive en Occidente.

 

  

P.D.  No

 

P.D. II  Tampoco

 

P.D. No soy tan importante, caray. El acoso te hace perder minutos preciosos.   

Debí escribir: PROFECÍA, con "c".

Quizá un título más adecuado sería "Una reflexión sobre el mal en la Iglesia", porque se le alude como si fuera la única institución en la que hay gente que actúa mal (y parecería también que no hubiera en ella gente que actúe bien).

Y, como aclaración, Juan Pablo II no dijo que no existiera el infierno (de hecho cita al Catecismo de la Iglesia afirmando su exsitencia), sino que aclara que es más un estado y no una cueva con fuego y demonios con trinches, por así decirlo.

Lamentablemente hay gente en la Iglesia que ha escandalizado con su mal comportamiento, del que no hay nada que justificar. Dice Héctor Zagal: "Yo aborrezco a Gabriela Mistral y, sin embargo, no descreo de la poesía. De la existencia de poetas ripiosos y arrogantes no se sigue la perversidad y absurdez de la poesía". El que miembros de la Iglesia hayan actuado mal -está formada por pecadores-, no desacredita todo lo que la Iglesia es y ha hecho, también muchas cosas buenas. Y ella es la primera en afirmar la importancia de la responsabilidad personal porque, aunque haya misericordia divina para todos, también hay infierno (en potencia, pero hay), para todos.

Solo una frase más del citado Juan Pablo II: El límite del mal es la misericordia divina. Da qué pensar. Un saludo.

A mi entender Juan Carlos, le hace falta leer un poco más sobre la historia de la humanidad, de tal manera que pudiera señalarnos cuales son esas "muchas" cosas buenas que ha hecho la iglesia. Puesto que si soy completamente sincero con usted, tengo mucha curiosidad de saberlas. Es más, casi podría expresar que el morbo me invade.

Pues sí, me hace falta leer mucho más sobre la historia de la humanidad, pero sí sé que gracias a la Iglesia conservamos gran parte de la cultura antigua en Occidente, por hablar de cosas no ligadas directamente a la religión. Fueron sus monasterios quienes preservaron el saber y la cultura de las inversiones de los bárbaros, los monjes fueron los copistas que permitieron que los libros se difundieran y luego crearon las primeras universidades. También  la Iglesia ejerció como mecenas promoviendo la creación de gran parte del arte en Europa y América: las catedrales, por mencionar algo concreto.

Hoy en día, instituciones de la Iglesia atienden miles de hospitales, dispensarios y orfanatos en todo el mundo, también en los países del tercer mundo donde no ganan nada a cambio, atendiendo también a los enfermos terminales de SIDA, entre otros. (Datos concretos se pueden encontrar aquí: http://www.apologeticacatolica.org/Varios/Varios20.html). Por no hablar de cosas como el papel que jugó Juan Pablo II en la caída del telón de acero o cosas más abstractas como el origen del concepto de persona y de libertad y la mayoría de valores que hoy todos defienden como la solidaridad, la generosidad o el perdón, o más "subjetivas" como la ayuda espiritual que nos da a millones de personas.

Gracias a la Iglesia también se incendió la Biblioteca de Alejandría que conservaba la más extensa tradición filosófica del mundo antiguo. Los monjes que mencionas mantuvieron ocultos durante siglos esos escritos para no perturbar la fe, y de no haber acontecido el Renacimiento en esas seguiríamos. Al ser la máxima institución política y económica patrocinó el arte (si eras artistas tenías eso o nada), pero al perder su hegemonía dejó de hacerlo.

Hoy en día posee innumerables misiones filantrópicas, pero antepuesto al sentido de su ayuda está el dogma (de ahí que en sus hospitales no se practiquen abortos incluso necesarios, o que sus orfanatos expulsen niños de tendencias homosexuales.

El telón de acero cayó por las propias contradicciones de los sistemas socialistas, no por Juan Pablo II, que sin embargo si respaldó a figuras como Maciel y promovió un pensamiento ultraconservador, en el que la solidaridad sirve para la práctica dogmática cristiana pero no para abatir las incongruencias de las estructuras sociales.

Si para ti toma valor el concepto rígido de persona del catolicismo, está bien. Pero no es ni por asomo su esquema fundante ni el único. En mi opinión no es tampoco el más completo. Saludos.

 

 

Martín, solo en la película hollywoodense "la iglesia" incendió la Biblioteca. Checa tus datos. Lo mismo diría de tu segundo párrafo. Y de todo. Pero, ¿quién me manda al masoquismo de tratar de aclarar malentendidos, en un lugar donde soy minoría casi absoluta? Guardaré todo sentido de proporción y limites: me doy por vencida. No es la ideología lo que me interesa, al fin y al cabo.

Los lugares comunes, desconocimiento, prejuicios y leyendas negras, ¿nos hacen más lúcidos y libres?

Te acepto la imprecisión respecto al primer párrafo, que es una incertidumbre histórica aún vigente.

En cuanto al segundo párrafo yo lo afirmo, no porque me lo cuenten o haya escuchado una leyenda negra, sino porque lo he visto yo mismo.

De la misma manera mis opiniones no vienen sólo de lugares comunes, prejuicios y leyendas negras como afirmas, sino de mi involucramiento con estudios, ideas y proyectos del catolicismo.

Si gustas ser mayoría en estos temas, ve a una peregrinación. Las ideas, el conocimiento de los hechos, se contrastan y cambian con el tiempo.

Tengo serias dudas sobre términos como libertad y lucidez. Prefiero por ejemplo, curiosidad. Y para eso la fe sirve de poco.

Creo, Martín, que los hechos no cambian con el tiempo. Por muchos siglos de laicismo que nos cubran de certezas, la destrucción de la Biblioteca tuvo un orígen complejo e incierto.

Mencioné la idea de "minoría", porque estoy convencida de que no hay que malgastarse en juegos. Juegos de una aparente pluralidad y apertura que no llevan a ninguna parte. Ahora veo que tal vez me equivoqué en tu caso como reacción a tus afirmaciones blanco/negro y sin espacio intermedio.

¿Se puede y se debe peregrinar en soledad? Creo que es inevitable el ritmo humano de a pié.

 

El último párrafo, de acuerdísimo... hasta la última frase de punto final.

Pregúntale a cualquier mente apasionadamente científica, o a un niño. La humilde fe (modesta y discreta), que no sirve para nada -como las envolturas, los aromas, la divagación, la gratitudal menos deja una puerta abierta, una sugerencia de "gato encerrado" que no termina con una especie de meta o propósito

 

Sin punto final

 

 

  

Gracias por el comentario. No pretendía atribuir todo el mal a la Iglesia Católica; por eso creo válido decir que esto es apenas "una reflexión" a partir de un pretexto como el estudio sobre creencias y criminalidad. Valoro mucho la intención de discutir y entrar al tema.

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