Un espacio para adentrarse en los pormenores de la industria fílmica, explorar sus múltiples expresiones y descubrir resonancias con otras artes.
La caída de M. Night Shyamalan
Por Tom Campana
A continuación una breve anécdota:
Era julio. Un amigo y yo estábamos en el cine viendo The other guys, una película con Will Ferrell. Antes de que comenzara la cinta tuvimos que contender con el habitual bombardeo de avances de comedias baratas. Sin embargo, entre las risas de los promocionales apareció algo inesperado: el tráiler de un extraño y oscuro thriller sobrenatural. La premisa me pareció intrigante: cinco desconocidos se quedan atrapados en un elevador. Y uno de ellos es el diablo. Durante la primera mitad del tráiler la audiencia parecía fascinada: aguardaban, en silencio, la siguiente clave de la trama desde la pantalla. Hasta que, súbitamente, apareció la leyenda: “De la mente de M. Night Shyamalan”. De inmediato, todos los espectadores abuchearon el avance y toda sensación de peligro se evaporó en un segundo. Fui testigo de una reacción similar cuando vi el mismo tráiler antes de Scott Pilgrim vs. the world, pero esta vez los abucheos estuvieron acompañados por risas estentóreas.
Mi anécdota, desgraciadamente, no habla de un caso aislado. Hasta la búsqueda más veloz en internet, tecleando “Shyamalan Devil trailer reaction”, arroja múltiples videos de reacciones parecidas en Estados Unidos.
El tráiler en cuestión es de la nueva película Devil, producida por Shyamalan. A raíz de la reacción de los espectadores vale la pena plantearse una pregunta: después de una oleada de fracasos (en la crítica y en la taquilla), el valor de M. Night Shyamalan como marca, ¿habrá caducado?
Su papel como productor en Devil significa una arriesgada movida en una carrera que, de por sí, ha sido turbulenta. Recientemente, Shyamalan firmó un contrato con Media Rights Capital para fundar The Night Chronicles, una nueva productora encargada de lanzar thrillers sobrenaturales y películas de terror. En vez de dirigir estas cintas, Shyamalan se limitará a crear las premisas y después delegar los cargos de escritor y director a nombres menos conocidos que trabajen en ese mismo género. La propia Devil fue dirigida por los hermanos Dowdle, nuevos talentos del indie horror, y fue escrita por Brian Nelson, el guionista de Hard Candy y 30 Days of Night. En Devil, Shyamalan se lleva el crédito de productor e idea original.
Sin embargo, es difícil comprender la lógica detrás de esta última jugada de Shyamalan (o sus inversionistas). La página oficial de The Night Chronicles nos da una razón predecible y mundana para explicar este cambio de roles en la carrera del más famoso director de ascendencia india: Shyamalan quiere ayudar a directores con menos renombre para que obtengan reconocimiento y desea, también, incrementar el número de historias originales en un género que hoy está dominado por refritos y secuelas.
Pero es difícil creer que el motivo detrás de un cambio (o retroceso) tan claro en la carrera de “Night” se deba a un motivo tan, digamos, noble.
Tras el fracaso estrepitoso de sus últimas películas (Lady in the Water, The Happening, The Last Airbender), parecería que las grandes productoras hollywoodenses están dudando del talento de Shyamalan como director (y de su capacidad para llenar butacas). El tipo todavía es famoso, pero quizás es famoso por los motivos equivocados.
A fechas recientes, el papel de Shyamalan ha parecido disminuir en las operaciones de su propia casa productora. The Night Chronicles fue fundada después del fracaso de The Happening, pero antes del fracaso colosal de The Last Airbender. Previo a la falta de entusiasmo de las audiencias por The Last Airbender, el título original de Devil era The Night Chronicles: Devil. El nuevo título claramente disminuye el rol de Shyamalan dentro del filme.
Aquí cabe otra pregunta, ¿qué esperan esos inversionistas a los que les incomoda su asociación con Shyamalan al contratarlo como productor?
Es posible que los inversionistas simplemente crean que Shyamalan sigue siendo un auténtico talento; pero un talento que ahora, debido a las expectativas del espectador, no debe filmar sus propias cintas. Después del éxito indiscutible de The Sixth Sense, muchos críticos creyeron que Shyamalan era la próxima encarnación de Steven Spielberg. Pero el peso –y las premisas– de esas primeras cintas parecieron forzarlo a contar historias similares. Eventualmente no pudo superar las expectativas de una audiencia que, película tras película, le exigía inesperadas vueltas de tuerca en sus desenlaces mientras lo denostaba por adherirse a la misma fórmula.
Sin embargo, como queda en evidencia con sus primeros intentos, es indiscutible que Shyamalan tiene un don para matizar las emociones humanas y una innegable capacidad para iluminar esos instantes en el contexto del género que le gusta. También es cierto que tiene un rango más amplio de lo que la gente cree. Pocos lo saben, pero sus dos primeras cintas fueron diminutos dramas independientes. Quizás alejándose de la silla de director y manteniéndose como un hombre que provee ideas, sus inversionistas puedan mantenerlo en un lugar desde el cual pueda seguir narrando sin batallar constantemente con las expectativas de su cada vez más reducido público.
Quizás Devil tendrá éxito sin esconder ninguna vuelta de tuerca al final. Quizás esta nueva cinta cambie la característica estética moribunda de Shyamalan por un terror más inmediato y emocionante.
En otras palabras: quizás adoptar ser productor le permita contar historias que se alejen del estereotipo de sus cintas. El tipo aún tiene talento. Pero lleva años sin hacer algo que lo demuestre. Y quizás este cambio de trayectoria en su carrera lo libere para explorar su rango y entregar mejores películas, aunque tenga que aguantar un par de abucheos en el proceso.
-Tom Campana

- INICIO
- REVISTA
- HEMEROTECA
- BLOGS
- Nuestros blogs
- COLUMNISTAS
- La jaula abierta
- Correo fantasma
- Fragmentos
- El minutario
- Diario de la crisis
- Atalaya
- Artículos recientes
- BITÁCORAS INVITADAS
- Con los codos en la mesa
- Coser y cantar
- El grafólego
- Frontera adentro
- Monterrey 307
- Otra vez
- Volante izquierdo
- BLOGS
- Polifonía
- Blog de creación
- Blog de cine
- Blog de la redacción
- Serial
- Blog de gastronomía
- Archivo de blogs
- PODCASTS
- Imágenes
- Videos
- Conversaciones
- Suscripción
ACERCA DEL AUTOR
ACERCA DEL BLOG
En Blogs
Newsletter
Suscríbete al newsletter de Letras Libres. Escribe tu correo electrónico.



Comentarios (8)
"El tipo aún tiene talento. Pero lleva años sin hacer algo que lo demuestre."
?Y como dentro de cuantos bodrios mas podriamos empezar a dudar de su talento?
creo que se esfuerza en ser original y no repite la misa formula, tiene peliculas mejor logradas que otras, pero sigue siendo un director creativo e interesante.
le va a pasar como a danny boyle despues de trainspoting, sus peliculas fueron en decadencia hasta que llego a slum dog y volvio a cautivarnos.
Pues yo adoro a M. Night Shyamalan, sus peliculas no son lo que parecen, siempre manejan metáforas o parábolas grandes.
Sexto sentido es muy buena y le gusta a la mayoria de la gente porque es la más siemple de sus peliculas.
Para mi, sus mayores peliculas son "The Village" y "Unbreakable", donde los personajes y el tema que tratan son de admirarse. También me gustó "Lady In The Water", porque es más subjetiva (se puede sacar mucha de ella de lo que parece, por eso es la que más odia la gente. ya con sus ultimas peliculas, creo que todos están de acuerdo, no han sido lo que el generalmente hace.
Pero aún confío en el, y espero que nos vuelva a deleitar con una gran historia.
Sixth Sense, Signs y Unbreakable me parecieron estupendas películas. La Aldea me pareció previsible y La dama en el Agua de plano ya no me gustó.
No he visto más de su cine,pero al parecer no me he perdido de mayor cosa. Sí, creo que es una lástima, se perfilaba como un gran director.
Todo el mundo en este dichoso mundo parece saber mucho de cine. Pónganse ustedes a hacer cine y luego hablamos.¿Genios? Joder, siempre exigiendo genios. La mayoría de la gente que escribe en medios no son genios y no se les va pidiendo grandes y espectaculares artículos o un gran golpe de suerte. No, me niego a caer en esas baboserías. El señor Shyamalan es un correcto director de cine, y su El protegido tampoco era como para exigirle más, él ha seguido fiel a su cine, y si alguien albergaba más es que no vive en este mundo. Dejen trabajar en paz a la gente. Ah, y lo de la gente riéndose y exclamando en el cine por el trailer de Shyamalan sólo me demuestra una cosa, nuestra profunda estupidez.
"El tipo ..."
Tom,
Tus expresiones son las mismas que las de los cronistas deportivos de TV Azteca. Felicidades!
Jose Alcala.
A mí "La aldea" o "Señales" no me gustaron mucho, pero la verdad es que disfruté "La dama del agua". Aunque puede pecar de ingenua, Shyalaman resuelve ciertas escenas (por ejemplo, el momento en que el águila gigantesca se lleva a la protagonista) de forma impresionante. Lo mismo me pasó con "The Happening": las escenas de suicidios son escalofriantes, pero la historia es más bien tonta, ingenua y moralizante.
Shyalaman puede estar lejos de ser un genio, pero sí es un director muy interesante, y todavía nos puede entregar su(s) obra(s) maestra(s).
Es curioso lo que pasa con Shyamalan, dado caso que sus filmes 'de calidad' podrían ser dos (o hacerlo extensivo a Signs, lo que nos daría tres como resultado). Ningún film posterior a The Sixth Sense causó ni remotamente un impacto similar (aunque a mi gusto The Unbreakable es una gran cinta), en ningún aspecto. Considero que, al contrario de lo que dices, la carrera de Shyamalan se ha ido un poco por la borda por el simple hecho de haber realizado una obra maestra en instancias tan tempranas de su carrera y, por supuesto, por demostrar que ese era el punto álgido de su genio. ¿Podemos pedirle más? Sí, sí podemos, pero a juzgar por lo que nos ha dado (a mi parecer, desde The Unbreakable ninguna de sus películas me ha gustado... es decir, llevaría casi diez años sin hacer algo digno) creo que no podemos guardar muchas esperanzas al respecto.
Comentar