Si la concatenación jurídica de los hechos conduce a la anulación e invalidez de las elecciones por parte del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, la celebración de nuevos comicios y el eventual triunfo de López Obrador, México tendría la experiencia de un redentor en el poder. De ocurrir por la vía institucional, ese advenimiento no sería ilegal ni antidemocrático. Pero una vez consumado, la dominación a que daría lugar podría desvirtuar y aun cancelar el orden democrático.
Se trataría, en efecto, de un tipo de dominación inédita en nuestro país. Para los liberales del siglo XIX, el primer dogma no era el ejercicio del poder sino la limitación del poder. Habían nacido de espaldas al pasado monárquico y habían sufrido el caudillismo santanista, por eso buscaron constituir la división de poderes y las más plenas libertades cívicas y políticas. Su única religión pública (en privado muchos eran católicos) era la Ley y el Derecho, que escribían con mayúsculas. Cuando en 1865 Juárez torció el Derecho y la Ley para reelegirse y asumir lo que Rabasa llamó su “dictadura democrática”, su amigo Guillermo Prieto –que le había salvado la vida– escribe:
Juárez era la exaltación de la Ley, porque su fuerza era el Derecho [...] ¿Qué queda de todo eso? [...] ¿A quién acatamos? ¿Varía de esencia que ayer se llamara Santa Anna [...] y que hoy se llame Juárez el suicida? Supongamos que Juárez era necesario, excelso, heroico, inmaculado en el poder, ¿lo era por él o por sus títulos? [...] Me asusta contemplar a Juárez revolucionario [...] ¿Tú te figuras revolucionario a Juárez? ¿Te figuras lo que habré sufrido?
Como se ve, los liberales usaban la palabra “revolución” como una ruptura del delicado y frágil orden constitucional que habían dado a México. La única legitimidad posible para acceder al poder era la de la ley y los votos. De romperla, todo el entramado institucional se vendría abajo. Y se vino abajo, en efecto, con la irrupción de un popularísimo caudillo, Porfirio Díaz.
En “El mesías tropical” (Letras Libres, junio de 2006) expuse en detalle las razones por las que creo que Andrés Manuel López Obrador –aunque ligado retórica o sentimentalmente a los liberales– no pertenece a esa corriente de pensamiento y de acción. No es liberal porque su tema es el poder, no la limitación del poder. La libertad como valor no aparece nunca en su horizonte político y moral. No es republicano porque ha hablado con desdén de la división de poderes y aun de las instituciones públicas autónomas, que en su conjunto limitan el poder personal, discrecional y arbitrario. Para él, la ley no es la norma suprema sino “un arma de la burguesía para dominar al proletariado” (la frase es de su compañero Arturo Núñez). Y, acaso lo más grave, López Obrador no es demócrata porque tiene un concepto revolucionario –en el sentido rousseauniano– del pueblo, como una Voluntad general que privilegia las movilizaciones masivas sobre la modesta, secreta y silenciosa acción de votar. En una democracia representativa, el “pueblo” es la suma de voluntades individuales expresadas en el voto. Para López Obrador, el “pueblo” es la plaza pública que se llena a su conjuro. “Este país –le dijo al propio Núñez, y lo ha ratificado siempre– no avanza con procesos electorales, avanza con movilizaciones sociales.” Los liberales de entonces pensaban lo contrario: este país avanza con procesos electorales y reformas. Los liberales de ahora pensamos lo mismo.
El perfil de su caudillaje político parecería corresponder al de la Revolución mexicana, pero tampoco ahí encaja. Una vez cerrado el ciclo de violencia, la obsesión de los generales –de Calles y Cárdenas sobre todo– fue poner fin (una vez más, como en el siglo XIX) a la era de los caudillos y dar inicio a la era de las instituciones. Para eso crearon el PRI, partido-gobierno-máquina electoral de represión y cooptación que, con todos sus defectos, evitó la reaparición del caudillismo. Cuando un presidente llevaba demasiado lejos el culto a su personalidad (Alemán, Echeverría, Salinas), el sistema tenía límites institucionales y temporales para acotar sus aspiraciones.
Gracias a esos límites institucionales, en México no tuvimos, propiamente, gobiernos populistas. El populismo mexicano fue, si se quiere, un “populismo institucional”, pero esa difuminación de la persona en la institución lo priva de significado, porque en la esencia misma del populismo está el vínculo directo (hipnótico, mediático) del líder que arenga al “pueblo” (contra el “no pueblo”) merced a su irrepetible y carismática persona, no a su impersonal investidura. Con todos sus defectos (que fueron y son inmensos) el PRI tenía ese elemento liberal y moderno: temporal e institucionalmente, supo limitar el poder personal.
Si los grandes presidentes revolucionarios percibieron el riesgo del personalismo y el populismo dentro de un orden político autoritario, mucho mayor ha sido el riesgo ahora, en un orden abierto donde el caudillo López Obrador puede aprovechar la dispersión del poder para afirmarse personalmente con “el pueblo”, por encima de las leyes y las frágiles instituciones.
Pero no se trata solo de un populista sino de un populista nimbado de santa ira. Cuando desapareció su amor y reapareció su beligerancia, no pensé que su actitud fuera incoherente. Amor e iracundia son rasgos de todo redentor, hasta del redentor de los Evangelios, con quien López Obrador, en un arrebato místico ante las cámaras, llegó a equipararse: “Fue perseguido en su tiempo, espiado por los poderosos de su época, y lo crucificaron.” Justamente ahí ha estado mi reparo irreductible hacia el personaje. Su mesianismo me parece incompatible con la democracia.
Se dirá que en el hipotético caso de llegar al poder respetaría los contrapesos republicanos, las libertades, las instituciones y las leyes, pero toda su biografía apunta a lo contrario. Y todos los rasgos de su personalidad. ¿Cómo caracterizar a una persona que a cada pregunta crítica que se le hace responde con una intimidatoria serie de negaciones “No, no, no” que cancelan el diálogo? ¿Cómo se llama el síndrome de quien oye pero no escucha, y que frente a cada dato empírico que se le propone contesta con la hipotética existencia de “otros datos”? ¿Cómo interpretar a quien, sin límite o recato, practica el elogio de su inusitada pureza moral, como si todos los demás, meros mortales, fuésemos inferiores? ¿Cómo conceptuar a quien ve el vasto mundo dominado por fuerzas malignas que conspiran “en lo oscurito” contra las virtudes teologales de la fe y la esperanza que él, y solo él, representa? ¿Cómo debe catalogarse a una persona que, relevando al falible prójimo de emitir un juicio, se refiere a su propio trabajo político (por más esforzado, por más ameritado que sea) como un “apostolado”? ¿A qué político puede ocurrírsele convocar –seriamente– a “un diálogo ecuménico entre religiones cristianas [...] en el marco del Estado laico. Estoy planteando un diálogo interreligioso, cristianos y no cristianos, de otras religiones. Y estoy planteando, que eso es lo más importante, el diálogo entre creyentes y no creyentes”? ¿Quién puede creer que, con la sola impregnación de su presencia, puede desterrar la corrupción (cuando la experiencia en el Gobierno del Distrito Federal demostró que tuvo cuando menos dos corruptos muy cercanos)? ¿O que con su taumaturgia pueda multiplicar los panes y los empleos? ¿O traer la serenidad, la paz y la concordia? Algún psicólogo lo caracteriza como narcisista, megalómano y paranoico. Mi explicación pertenece a la fenomenología religiosa.
AMLO se ve a sí mismo –y muchos mexicanos lo ven también– como un redentor político. Como el camino, la verdad y la vida del pueblo. Bajo esa óptica todo cae en su lugar. Los redentores no pierden, no pueden perder. Si pierden, el mundo que los rodea pierde con ellos, se condena. Lucharán toda su vida por alcanzar el poder. Alcanzándolo, en nombre del pueblo, en comunión con el pueblo, lo querrán todo, sin divisiones, desviaciones ni disidencias. Y a la postre buscarán perpetuarse. Hasta el último aliento. No son ambiciosos vulgares. Encarnan la salvación. ~





Comentarios (78)
Excelente reflexión Sr Krauze.
Este tipo de crítica que usted ejerce, es la que nos hace tanta falta. Quisiera ser optimista pero con la deficiente educación que tenemos aún nos faltaran muchos, muchos años para alcanzar este grado de lúcidez critica.
Le felicito y le envío un cordial abrazo.
En este artículo habla como si México es un país normal con democracia donde el voto se puede respetar. Su país es simplemente un muladar de corrupción y con ese miedo al cambio que usted y las instituciones reflejan en sus palabras, ese país se quedará conforme con su podredumbre. Despierten Mexicanos...movilizence y hagan valer sus derechos sin tener miedo a ser llamado el adjetivo "sucio" de ser populista.
No se cual es tu pais. Pero debe estar en otro mundo y tu seguro representas a la crema y nata de la critica y la arrogancia. Tu paraiso perdido ojala permanezca y crezca dando ejemplo de lo que dicen tus palabras. Salve internacionalista.
Hay facetas de Juárez que hacen entender el porqué de la foto atrás de AMLO. Ejemplo extraído de un artículo de Rafael Rojas en esta revista:
"El aspecto físico y moral de Juárez no era el del apóstol, ni el del mártir, ni el de hombre de Estado, sino el de una divinidad de teocalli, impasible sobre la húmeda y rojiza piedra de los sacrificios.9
.....
Según Sierra, la perseverancia, la fe en la ley, el tesón, la "impasibilidad de teocalli", "la calma de obelisco", el rigor y la paciencia de Juárez habían contribuido a que el liberalismo mexicano adoptara los "ritos de una religión cívica".11"
(Rafael Rojas - Juárez, un legado en disputa)
A seis años de la simpática creación alusiva al "mesías tropical", dotado de evidente trasfondo racial, sigue siendo el eje desdibujado que mueve la desesperada pluma que lo caracteriza. Inquieta por sacudirse brujas y demonios pertrechados bajo el conjuro izquierdista. A qué teme tanto señor Krauze? Al reconocimiento que masas críticas hacen de un creciente movimiento de identidad patriótica, que se niega a ser manipulada por monopolios como el que usted representa? Su elocuente fijación lo posiciona en el mismo ángulo de miopía editorial extrema, fácilmente detectada y señalada por mexicanos cada vez mejor informados.
Shalom
Su comentario me recuerda cuando Octavio Paz asistio a un foro organizado por la UNAM y en donde Paz compartio su vivencia personal en la creacion literaria y poetica; al finalizar su ponencia, fue interpelado por los bien informados izquierdistas sobre su poco compromiso con la lucha de clases y su carencia de escritor comprometido, a lo que Paz contesto: "Yo los dejo con sus masas y sus misas, que yo me voy con las mozas que son mis musas.
Recomiendo leer el juicio universal de Giovanni Papini.
¡Qué pena causa el que López Obrador siga siendo el tema principal de Krauze.!
El señor Enrique sabe de antemano que su "tocayo" el candidato del PRI ya tenía el poder asegurado desde hacía mucho tiempo atrás.
Pero les propongo a los lectores de este articulo que no caigamos en lo mismo, seamos críticos de todos los partidos.
Si los "Intelectuales Orgánicos" siguen queriéndonos dar atole con el dedo. es deber nuestro que tengamos una mejor visión.
Sr. Castillo: Qué tiene de malo criticar a los políticos incluído López Obrador? por qué no habríamos de criticarlo?
Por cierto eso de intelectuales orgánicos me suena a clase de Gramsci, qué anacrónico!.
Veo que no me leíste bien, precisamente escribí (seamos críticos de "todos" los partidos). Te podrás dar cuenta que incluyo a todo lo que un partido político tiene, entre tantas cosas "políticos".
López Obrador es uno de tantos, hay que tener una perspectiva más amplia. Sobre todo en los que ahora tendrán en sus manos el control del país.
Saludos Ana
Considero a Krauze buen empresario de la historia pero como analista actual dista mucho de ser alguien con certeza y letras claras. Sugeriría que regrese a hacer lo que sabe. Que reedite la colección de "La antorcha encendida" de 1996 o que consiga gente que sabe analizar actualidades y los promueva, pero honestamente para lectores letrados, sus ensayos de actualidad son aburridos y predecibles.
Con que este fanático de las dictaduras no utilice la democracia para organizar otro plantón afuera de mi empresa me conformo. Por lo demás , espero que la verdadera izquierda ( MEC ) que convive con la falsa ( AMLO ) se abra paso ante tanto obstáculo Tartufo ( Dolores P. , Fernández N . Manuel B. , René B. , Martí B , etc, etc , etc.)
Mañana conoceremos si las intenciones del mesiánico blablablá son de vulgar dictator. Y veremos si acata el fallo del tribunal o sigue en su papel de estorbo de las instituciones democráticas.
interesante artículo sobretodo cuando viene de alguien que SIEMPRE ha criticado el autoritarismo y ha estado en pro de la democracia liberal, incluso cuando los hoy líderes de la izquierda dormían en los mismos almohadones que el PRI, el sr Krauze ya era un férreo oponente a la "dictadura perfecta", en esos tiempos cuando ir a una marcha contra los tiranos implicaba arriesgar la vida, literalmente, no ahora que las marchas contra un candidato son paseos por el Zócalo...
Saludos!
Sr. Krauze:
Su reflexión sobre AMLO es muy basta pero no por ello se convierte en un ensayo completo e, intelectualmente hablando, serio y denunciante de la realidad completa y compleja, ya que omite la contraparte; tal parece que es un descuido, pero de su parte no puede ser, por lo que no deja opción mas que pensar que usted esta a favor de dicha contraparte.
Usted, mediante Twitter y otros artículos de su revista, menciona que ha criticado al PRI años atrás pero el hecho de no hacerlo ahora y en semanas pasadas advierte sobre su simpatía con ellos y, sobre todo, que en la revista guarden silencio al respecto y no hagan lo mismo como en este escrito; como si estuviera mas de acuerdo con la "Dictadura Partidaria e Institucional" que con la idea de coadyuvar a la reflexión critica de la presente realidad nacional, eminente tarea de un Intelectual e Historiador.
!Saludos¡
Sr. PopeMS, muchas gracias por su pertinente comentario.AC
En la ultimo numero de la revista: Letras Libres aparecen varias criticas dirigidadas al PRI. En este blog existe un video del sr. Krauze y, ultimamente, el mismo autor ha publicado varios articulos criticos dirigidos a los tres partidos.
López Obrador perdió su segunda oportunidad histórica y con él sus seguidores asiduos. Las razones de los fracaosos son distintas, aunque en ambos haya sido el mismo personaje, con formas diferentes, pero el mismo: un mesías, un redentor que posee la verdad más allá de cualquier dato, en su gobierno ceció el desempleo en el DF -INEGI dixit- y el DF resultó la entidad más corrupta del país -Trasnparencia Mexicana dixit-; los iluminados buscan la justicia más allá de la ley , en la que no cree don Andrés. No hay peor azote para un pueblo que un mesías en la vida pública, eso fue Hitler para Alemania. Y algo de eso fue Héctor para Troya: funden su destino con el de la Patria y acaban , invaiablemente, destruyéndola. Pero , si se permite, lo sorprendente es que los votantes de 30 años para abajo no se sienten seducidos por los artistas de cine o por el show en la política, ni por los planteamientos de racionalidad económica. Aceptan a un hombre alejado del glamour , como AMLO, y que ofrece crecimeinto de la burocracia, gasto social, esto es. seguridad temporal con el sacrificio del crecimeinto. Estamos quizás con características similares a la de los años cuarenta: los "padres saturninos", Churchill, De Gaulle, etc. López Obrador no entendió o no pudo capitalizar ese interés del electorado, aunque la cifra de sus votantes se acercó a 16 millones , que no es poca cosa. Quedó atrapado en si mismo sin podir salir al encunetro de la oportunidad. Se obsesionó con llenar plazas como Musolini. No atendió al Evangelio: las masas no son fieles, hoy vitorean y mañana crucifican. El voto es el que cuenta. Pero quizás hizo su propia interpretación evangélica: buscó fracasr, perder. El fracaso lo consagra en lo que quiere ser: una suerte de mártir redentor. AMLO no pretende gobernar, pretende seguir lanzando arengas, anunciando "buenas nuevas".
Las semejanzas entre López Obrador y Chávez son más que notorias. Se que es inútil pero sugiero a los partidarios de LO que verifiquen el desarrollo de la dictadura, si dictadura, en Venezuela. Mucho me dolería ver a México "gobernado" por ese "apóstol".
Sr Krauze en verdad he admirado sus publicaciones pero con todo respeto, esto de llamar a AMLO El Mesias es ridículo!, lo pone a Ud. un gran historiador en la posición más baja del populacho que mira en Enrique Peña Nieto a la mejor opción como presidente por ser guapo.
Como bien mencionan en algunos comentarios, tal vez no deberiamos fijarnos mucho en el personaje sino en lo que representa o representaba. A mi parecer el que el poder no quedara en el PRI ni en el PAN sería como un freno a tantas arbitrariedades cometidas por estos dos partidos, el PAN ha hecho su mejor esfuerzo por igualarse al PRI en tan solo 12 años y la corrupción, el fraude ES EVIDENTE, Sr Krauze por favor que es lo que tiene que ocurrir en México para que los periodistas hagan su labor éticamente???? Usted es de los que espera que verdaderamente nazca un mesias para salvar a nuestro pais del cancer de la corrupción???' no sería más facil quitar del poder a quien lo ostenta, elejir diferente y mantenerse ATENTOS a la actuación y a las decisiones que se vayan a tomar??? o que hacemos??? vaya, Usted en verdad cree que lo que vivimos el pasado 01 de Juliio es DEMOCRACIA??, Usted ACEPTA los resultados??.
Ojalá se tomara 5 minutos de su valioso tiempo para darme una réplica.
Saludos cordiales!.
Esteban Sandoval
Bueno, respondo a su comentario, aunque sea un poco tarde, para aclara primeramente que este reportaje no me parece favorecer al PRI actual, sino que menciona las cualidades (pocas, hay que decir) que ha tenido como partido, ademas, independientemente del fraude de otros partidos, el que los otros sean malos, no significa que AMLO sea bueno, el se diviniza a si mismo y se considera la unica salvacion del pueblo, personalmente me parece (A riesgo de sonar exagerado) es de la misma escuela que Iosef Stalin, o incluso Adolf Hitler, quienes tambien hablaban de si mismos como la salvacion de su pueblo, la unica verdad en contra de todas las mentiras, y de aquel grupo que los oprimia y afectaba desde las sombras (Capitalistas en el caso de Stalin y Judios en el de Hitler).
AMLO tiene tendencia de culto, culto hacia su persona, y hacia su ideal salvador, culto hacia la idea de que el y solo el tiene la solucion, a mi me parece que esto crea un concepto conocido como espirales afectivas, la idea de un redentor se siente bien, y por eso las personas buscan ideas y argumentos que apoyen a ese redentor, creando una resonancia que puede alcanzar niveles criticos ,de la misma manera que un marxista ve la sabiduria de Karl Marx en cada hamburguesa vendida en un Mcdonalds o en cada ocasion que ve cualquier clase de desigualdad social y se olvidan completamente de la razon y la logica, creen que esa idea que se siente bien es magica, creen que va a solucionarlo todo, y se niegan a ver la verdad aun cuando esta se encuentra frente a ellos. Esta clase de fanatismo insensato llevo al regimen comunista en Rusia y puede desembocar en un regimen autoritario similar al de Hugo Chavez, en especial con el poder que haber logrado anular la eleccion le daria a AMLO.
Aqui tambien tenemos un caso de politica "Blanca" y "Negra", en la que la verdad, la razon y lo mejor para el pais pasan a ser algo secundario, lo que importa es estar de un lado y atacar al enemigo, lo que importa es apoyar a tu candidato, los argumentos son soldados y aceptar la verdad de un argumento contrario es darle la espalda a tu equipo, es ayudar al enemigo y apuñalar a tus soldados por la espalda, esto no debe ser asi, hay que separarnos de nuestro orgullo y nuestra mentalidad "Blanca" y "Negra" para buscar la verdad y el bien de mexico.
Esto claro no significa que los resultados actuales sean buenos, pero no vivimos en un mundo ideal y a veces tenemos que tomar cursos de accion que nos resultan nefastos, como permitir a peña nieto ser presidente, entre dos males el menor
Espero una respuesta para conocer su opinion respecto a mis argumentos.
Gracias.
Es un texto muy exagerado y maniqueo. Seguro López Obrador tiene defectos pero es delirante ver en él al hombre capaz de destruir la democracia e instaurar el autoritarismo. ¿En verdad para usted AMLO es un hombre tan fuerte y poderoso, tan sediento de poder para destruir la libertad? Parece que usted tiene miedo de que AMLO en verdad tenga la fuerza de un mesías. Yo no creo que él sea el mesías, y tampoco creo que como presidente y sólo con su voluntad pueda cambiar grandes cosas en México. El demonio no está afuera, usted lo tiene adentro.
Sr Krauze ¿cómo contribuye este tipo de texto al perfeccionamiento de la democracia?
Que pena que los años no lo hagan más sabio e imaginativo sino más temeroso al cambio. Octavio Paz era un liberal pero como poeta nunca tuvo miedo a la transformación.
Saludos afectuosos
En varios comentarios aquí leídos hay conceptos interesantes, si hacemos a un lados filias y fobias. Ese papel quisiera uno verle al señor Krauze. Es recurrente su posición anti AMLO, desde el momento en que moteja a un político con eso de "El mesías", actitud irrespetuosa e imprudente de un científico de la historia a quien, estoy seguro, no le agradaría ser objeto de un adjetivo semejante. Abordar el desempeño personal de López Obrador parece una obsesión recurrente de Krauze, cuando a un historiador nos agradaría leerle análisis, artículos o ensayos con una visión integral, además de respetuosa, sin dejar de ser crítica.
Por cierto, en los análisis del historiador, casi no se ver comentarios analíticos profundos, y críticos, sobre Peña Nieto, Televisa o Calderón. Eso muestra parcial a un analista, por decir lo menos. Nada mal le haría revisar el estilo crítico, con una visión por encima de las circunstancias y los "ismos", de personajes como Alberto Azis, Crespo, Jorge Ramos, Huchím, el propio Woldenberg, Silva Hérzog algunas veces. No se pide un milagro de un científico de la historia: sólo respeto, calidad, visión integral, y, por encima de todo honestidad. Nada mas, pero nada menos. Cuando el prejuicio anima al juicio nubla la visión. Saludos respetuosos.
Julio
En seis años he escrito dos textos largos sobre AMLO. Eso es todo. Y dije en diciembre de 2011 que consideraría votar por él si modificaba aspectos de su programa y su actitud, pero no me convenció por las razones que explico en el ensayo que criticas. Te ruego ver mi comentario del 17 para que verifiques lo que en los últimos tiempos he escrito críticamente sobre el PAN. En cuanto al PRI, he escrito dos libros críticos, es decir, más de 1000 páginas: La Presidencia imperial y Tarea Política. ¿Quien ve las cosas con sesgo? Saludos
Alex, te equivocas. Desde 1978 hasta hoy he criticado al poder desde una postura liberal y democrática. Mi libro Tarea política (2000) reunió varias decenas de ensayos y artículos contra cada régimen priista. Mi libro Para salir de babel (2006) incluye las críticas a Fox. Y De héroes y mitos (2010) contiene las críticas a Calderón.
Por criticar el personalismo político de AMLO se quieren olvidar cientos de textos míos. Un sector de la izquierda reclama el monopolio de la crítica al poder. Pero los liberales y demócatas criticamos al poder cuando muchos de esos personajes pertenecían al PRI o creían en la revolución, no en la democracia.
No había podido ver su respuesta, estimado Sr. Krauze. Ahora voy a tener que chutarme Tarea Política, Para salir de Babel y De héroes y mitos. Y lo voy a hacer.
Y veremos lo que pasa este sexenio. A lo mejor, ojalá, me equivoque de principio a fin en todo....
Pues yo tengo una licenciatura en Psicología (Universidad Iberoamericana, México), una Maestría en Comportamiento Político (Universidad de Essex, UK) y un doctorado en Psicología Política (Universidad de Essex, UK), y la verdad es que no me atrevería a clasificar al señor López como narcisista, megalómano ni paranoico.
Quizá sería bueno que el Dr. Krauze nos facilitara la cita completa de su fuente psicológica, ya que un psicólogo quien es capaz de diagnosticar a un paciente a la distancia, sin aplicación de pruebas estandarizadas, diagnósticos diferenciales, ni, desde luego, respeto ético a la privacidad de los datos del individuo, bien podría esclarecer ese largo debate que tenemos quienes nos dedicamos (según nosotros de manera seria) a la investigación en Psicología Política: ¿son válidas las "psicobiografías" para algo más que mostrar las limitaciones del discurso? ¿para qué molestarnos en crear, validar, comparar, analizar y estandarizar pruebas psicométricas y de psicología política si podemos daignósticar a distancia?
Con esto no quiero decir que la descripción que el Dr. Krauze hace a partir del dicho de "algún psicólogo" no sea interesante: lo es, y mucho; además su prosa es ágil, sus aforismos agradables y hasta sus aliteraciones son precisas. Pero todo ello -atractivo como es- no me parece válido como explicación psicológica.
Sr. Carlos A. Rivera. Es lamentable que con esos estudios no se dé cuenta de algo super obvio en la persona del Sr. López. Un sólo ejemplo: Qué es eso o cómo le llamaría usted eso de convocar a una reunión en el Zócalo a tanta gente y con votos a mano alzada definir o tomar ciertas decisiones... Me da escalofrío.
Atte. Este humilde cocinero
Yo no poseo título alguno que me certifique con capacidad para realizar diagnósticos psicológicos de nadie; sin embargo los hago, porque cada día me enfrento a la realidad imperativa de tomar decisiones: sobre mi persona, mis hijos y aún de quienes que están bajo mi mando en el trabajo; en último caso (quizá el primero) porque hacer juicios es sencillamente parte de nuestra biología, no podemos prescindir ni desprendernos de ellos. Demos pues, gracias al Dr. Krauze, no por lo acertado o no de sus diagnósticos, que eso quedará en el juicio que cada uno hagamos a los mismos, sino por la oportunidad de conocerlos, escudriñarlos, alabarlos o criticarlos, con la misma libertad que tiene el de expresarlos.
El comentario es de una impostura realmente descarada. ¿Qué tienen que ver las deficientes pruebas psicométricas en este análisis?
Parece que aprendió psicología por correo o es un impostor total.
¿ Crees que tus credenciales trepadoras son directamente proporcionales a tus competencias psicológicas ? Cualquier cantidad de embaucadores diambulan por universidades públicas y privadas vendiendo espejitos tartufos . Y si eres tan chingón como afirmas : ¿ dónde publicas para criticarte ?
Por cierto , tu redacción es tan débil que equivale a la del incipiente bachiller.¿ Te regalaron tus títulos ?
No entiendo el afán de interesarse en el individuo y no en algunas de las ideas que él representa.
Quizá porque el individuo traiciona con su comportamiento las ideas que representa
Mientra que Peña N. reproduce la regresión con mal olor, López O encarna lo más retrógrada de la regresión . Fácilmente se pueden entender este par , ya que provienen de la misma matriz tricolor y Peña N. puede ofrecerle al rebecaudillo la secretaría del deep drainage.
Será. Pero quien va a tener el poder es Enrique Peña Nieto. Valdría la pena pensar el poder de quien es el que el ciudadano de a pié debe buscar acotar.
Hola Alex, que gusto leerte de nuevo. Cierto lo que dices; busquemos acotar el poder de Peña Nieto, y el del PRI, y desde luego, el de Televisa, que al parecer tuvo el poder e influencia suficientes, hasta para "revivir" a un muerto político como ya era AMLO, y posicionarlo como competidor a modo para el joven dinosaurio forjado en el departamento de utilería de la Televisora Monoplista. Saludos.
Señor Borges:
No entendí cómo el ciudadano " de a pie " puede acotar al díscolo López Obrador y al presidente electo Enrique Peña Nieto, bicéfalos de la misma mother.
La mother es irrelevante, estimado, y cualquier teoríá de la conspiración palidece ante la realidad: el PRI está de regreso y está en el poder. Con o sin intención, el peje es el pararrayos de peña nieto ahora mismo. Considero entonces que lo conveniente es no ceder a la distracción que representa pues el verdadero peligro es el que si tiene el poder, no el que nomás hace como si lo tuviera.
Por una extraña coincidencia los textos de Krause aparecen con un lenguaje tranquilizador, que blanquea la realidad democrática, y evita las connotaciones sangrientas, corruptas, narcodemocráticas, homicidas. Algo parecido a los medios de comunicación. Evocar una estabilidad democrática no sin amenazas mesiánicas, una democracia finalmente sin adjetivos, tales como; sangrienta, corrupta, violenta, simulada, destructiva, dispendiosa.
Recuerdo la fotografía donde Vargas Llosa presentaba a la candidata Vazquez Mota. El rostro delescritor era de un abnegada incredulidad, como diciendo esto es lo que hay como opción. Y por andar apoyando esas opciones tenemos ahora al PRI de regreso.
En todo esto no dejaré de considerar a Krauze y seguidores como corresponsables de lo que viene. Claro que siempre tendrán la respuesta a mano, si, es lamentable, pero lo peor que pudiera ocurrir siempre será mejor que la izquierda mesiánica en el poder, aunque sea por la vía democrática.
Ni el peje ni su partido han sido gobierno federal, mientras el PRI tiene una larguísima historia de quebrar una y otra vez no sólo al país hace décadas, sino muy recientemente a las tesorerías de los estados, particularmente la coahuila gobernada por un amigo cercano del virtual presidente electo.
Pero antes de que Krauze reconozca esta realidad en un artículo, el viento barrerá mi cenizas. Si hay algo que Krauze no hace, si es que tiene un tabú, es criticar a quien tiene el poder. No mientras lo tiene.
Su revista si, eh? Ahí hay 12 artículos en la sección Dossier de críticas al PRI por escritores de la generación de Peña Nieto. Al parecer entre ellos hay algunos con menos odio irracional contra el coco imposible y el político suicida y un poco más del sano pánico que cualquier ser inteligente debiera tener ante nuestra realidad: el PRI está de regreso. El PRI, ni más ni menos que el PRI.
El que si sabemos lo que hace, cómo la hace y que lo hace todavía en este mismo lustro. Desde coahuila hasta 20 millones de pesos en efectivo de Veracruz a Edomex para "tamales"...
El estilo paranoico de hacer política brota de un "sentimiento de persecución al que se le sistematiza en una grandiosa teoría de la conspiración": uncomplot ejecutado contra una "una nación, una cultura, un modo de vida cuyo destino lo afecta no sólo a él sino a millones". Aquellos que "se sienten desposeídos", que sienten que su "país" -su terruño- les ha sido quitado a ellos y a la gente de su tipo, desarrollan una mentalidad de enojo, suspicacia y conspiración. La convicción personal de que sus "pasiones políticas son no egoístas y patrióticas intensifica tanto su sentimiento de rectitud (rigthteousness) como su indignación moral".
"El estilo paranoico, sobre todo, una manera de ver el mundo y de expresarse… que tiene que ver más con la manera en la que las ideas son creídas que con la verdad y falsedad de su contenido…Es un persistente complejo síquico… hecho de ciertas preocupaciones y fantasías: 'la visión megolomaniaca de uno mismo como El Elegido, bueno por completo y abominablemente perseguido pero del que seguro será el triunfo postrero; la atribución de poderes gigantescos y demoniacos al adversario; la negativa a aceptar las ineluctables limitaciones e imperfecciones de la existencia humana, como la transitoriedad, el disentimiento, el conflicto o la falibilidad sea intelectual o moral; la obsesión con profecías infalibles…. las malinterpretaciones sistematizadas, siempre crudas y a menudo grotescas' … Quizá la situación central conducente a la difusión de la tendencia paranoica es una confrontación de intereses opuestos que son (o se siente son) totalmente irreconciliables, y consiguientemente no susceptibles, por naturaleza, de tratar mediante los procesos normales de negociación y transacción (bargain and compromise)….El político de estilo paranoico no ve el conflicto social como algo a ser mediado y pactado en la manera del político funcional. Dado que lo que está en juego siempre es un conflicto entre el bien absoluto y el mal absoluto, es necesaria no es la transacción sino la voluntad de luchar hasta el final. Al enemigo se le considera totalmente malvado y totalmente imposible de aplacar; por ello debe ser totalmente eliminado, si no del mundo sí al menos del teatro de operaciones al cual el paranoico dirige su atención… Incluso los triunfos parciales le dejan con la misma sensación de impotencia con la que empezó y esto a su vez fortalece su apreciación de la vasta y aterrorizadora calidad del enemigo que enfrenta.
"El vocero paranoico ve el destino de la conspiración en términos apocalípticos. Trafica con el nacimiento y la muerte de mundos íntegros, de órdenes políticos íntegros, de sistemas de valores íntegros. Él está siempre en las barricadas de la justicia… Esta mentalidad afecta más o menos constantemente a una minoría modesta de la población. Pero ciertas tradiciones religiosas, ciertas estructuras sociales y legados nacionales, ciertas catástrofes* o frustraciones históricas* pueden propiciar la liberación de tales energías síquicas en situaciones en las cuales pueden éstas ser insufladas más fácilmente a movimientos de masas o partidos políticos…."
*[Por ejemplo: (a) la babel petrolera de Tabasco, 1970s y 80s; (b) la destrucción del edénico orden socioeconómico y político preexistente del estado; ( c) el derrumbe del orden político PRI-Gobierno, el partidote al que servía lealmente De Todas Todas; y (d) otras circunstancias de índole familiar y personal]]
Richard Hofstadter. El estilo paranoico de hacer política, 1965.
Pasaje(s) editado(s).
El peje se mimetizó de Santana y se piensa como posible Porfirio Díaz . Una vez tomado el poder a través de la democracia anulará la misma como Hitler .
LO es un peligro para la democracia mexicana con llama trémula y tenue. Nada más.
Definitivamente AMLO fue el peor candidato que pudo ofrecer la izquierda mexicana. Me encantaría ver un análisis de los votantes por partido de acuerdo a niveles de ingreso o deciles, o por lo menos, niveles socioeconómicos. Me parecería muy triste que las personas en el escalón más bajo de la sociedad mexicana, hayan visto cómo su salvación al "mesías" y "redentor" López Obrador.
"... triste que las personas en el escalón más bajo de la sociedad mexicana... " ¿Qué opciones tienen los de bajo ingreso? Pregunto. ¿Qué se supone que hagan los de "bajo nivel socioeconómico" sino abrazar un ideal de acción de izquierda? Admito que expongamos pareceres y respeto incluso éste, pero sí pido que no hablemos por "los de abajo" ni sintamos tristeza por su pobreza (económica o de inclinación política). Antes, hay muchas tristezas propias que sentir.
Si, estoy leyendo nuevamente mi comentario y efectivamente no es claro. Me refería lo triste que es una expectativa no cumplida, algo así cómo decirle a la gente en situación de pobreza económica que no va a cambiar su realidad actual y que sin embargo, con su voto a AMLO, realmente esperaban nuevas oportunidades de mejora.
Y, por su puesto, tienes toda la razón al afirmar que hay tristezas propias que ante debo sentir.
Ya que hablamos de AMLO en términos de mesías y teologías, cito esto:
"había estado conversando con un teólogo:
- El Mal aparece primero como Lucifer, luego se metamorfosea en Diablo y acaba mostrándose como Satanás. Es la progresión que va del Portador de la Luz al Disgregador y luego al Aniquilador". [Lightbringer o Esperanzador, Divider, Destroyer]
AMLO está claramente en la segunda etapa, por lo menos. Si se rompe el huevo de la serpiente, pasará a la tercera. El nido será devorado, entero...
Alguna vez escuché que cruzar la línea que divide el juicio de lo que una persona ha hecho, para pasar al juicio de lo que una persona ES, significa tomarun camino sin retorno hacia un terreno sin certezas. Es lo que hace, y bien hecho, el maestro Krauze, pero corre ese riesgo e incurre en cierta manera en contradicción. Así como el político liberal debe respetar las instituciones, el historiador debería respetar el método por encima de la lucubración. La ley permite juzgar hechos con base en evidencias relativas a normas formales. La Historia no puede sustraerse de la esfera sicológica de sus actores, pero debería partir de evidencias fácticas para darnos claves que nos permitan entender cómo una sociedad transita entre una época y otra, a pesar y por obra de las iniciativas de individuos excepcionales (para bien o para mal) que actúan en un contexto complejo. El autor ha explorado esas claves alrededor de la figura de Santa Anna. Esperemos que lo haga también para responder la verdadera pregunta que debería ocuparnos hoy: ¿qué condiciones llevan a la sociedad mexicana de inicios del siglo XXI a procrear y tolerar un sistema que le ha dado candidatos tan deficientes? ¿Qué vertientes se identifican en las esferas formales y no formales del poder y de la sociedad civil? ¿Qué tendencias se avizoran?
Es cierto que las actitudes de López mueven a un fundado temor por la salud de la República. Pero la prédica de Krauze no sólo es redundante para el lector converso, sino resulta inocua para el creyente. O hasta puede resultar contraproducente: cuando se ha puesto tanta fe en un ídolo con pies de barro (y muy buena fe en la mayor parte de los casos), el amor propio moverá al creyente para rechazar con violencia cualquier intento de profanación. Cierto: ocuparse del personaje nos distrae de la urgente necesidad de estudiar los procesos.
Gracias por la oportunidad de reflexionar.
Como siempre una mirada parcial y nada objetiva de su parte, cual si fuera el espìritu de la historia Hegeliana mira sòlo al personaje desde una ventana limitada y parcial sin observar ni el interior de la cas ni todo lo que la rodea, como si las personas reales de carne y nueso fueran solo partìcipes pasivos manipulados. El mismo error que cometenm quienes piendsan que todo aquel que se para freente al televisor se convierte en zombie del sistema, no admite madurès ni voluntad a la poblaciòn que rodea al personaje y no se da cuenta que el tal personaje es intercambiable y que puede ser este o cualquier otro siempre y cuando encarne en su discurso los deseos populares, me consuela saber que su visiòn històrica, aùn cuando deberà trascender ya que triene a su favor todos los poderes fàcticos y agradecido no critica el desempeño de los enemigos del tal personaje (que a todas luces se ve usted desprecia) no trascenderà ni como una visiòn històrica objetiva, ni como un sistema de nanàlisis històrico real sino tan sòlo como un simple personero de stus quo...
Desde que López Obrador obtuvo su candidatura al gobierno del DF, sacando a la gente a la calle, exigiendo su registro, y antes, con sus marchas a México y sus tomas de pozos en Tabasco, se veía la figura de un líder que gustaba de resolver los problemas electorales en la calle. Lo otro, en donde concuerdo con lo escrito por Enrique Krauze, es en su inmaculada persona, que es capaz de limpiar las almas y eliminar la corrupción; lo que me parece increíble, es el círculo que lo rodea, príistas de primera línea como Manuel Camacho y Manuel Bartlet (autor del fraude de 1988 y futuro senador en este próximo periodo). El exito de López Obrador sobre un gran segmento de la población, debe entenderse por su larga tradición católica fanática, que siempre ha estado en la espera de un mesías que por fin les haga justicia y les de la gloria. México fue un país moderno desde la república restaurada y hasta el fin del porfiriato (con todos sus asegunes, por que en el último periodo, vivimos un tiempo con una considerable perdida de libertades) y regresamos al pasado, a la comunidad y al México rural con la revolución y sus gobiernos posteriores. Mario Vargas Llosa tenía razón al decir que el PRI construyo la dictadura perfecta, no muy represora (con sus asegunes), con una ideología muy maleable y con mecanismos que hacían posible el cambio de élites. La desgracia, es que la dictadura príista nunca se preocupo por mejorar el país, buscando su legitimación, como si lo hacen los comunistas chinos. En fin, México tiene lo que merece, lo que ha sido sembrado en más de 100 años de control y de tratar al ciudadano en un eterno menor de edad.
El veredicto inapelable del fraude electoral y la compra masiva de votos a favor de EPN es un común denominador de varios posts anteriores que critican al texto de Krauze. Como consecuencia lógica de las certezas absolutas expresadas por estos lectores, el IFE vendría siendo una institución fallida, lo cual haría irrelevante que este instituto funcione a base de cuidadanos voluntarios y este sujeto a vigilancia de representantes de todos los partidos. Si, a pesar de estas salvaguardas y contrapesos ciudadanos, la última elección fue tan desigual, sesgada y sucia como las elecciones de 1988 y anteriores, entonces estamos condenados como ciudadanos, y mejor nos dedicamos a celebrar nuestro eterno pesimismo victimario (pero ¿acaso no habrá mejores alternativas?).
Es evidente que las irregularidades que señala AMLO, y que ADEMAS es posible verificar, no explican millones de votos. Basta leer a quien conoce el funcionamiento operacional del IFE, como Jose Woldenberg, para constatar que el nivel de delito electoral de 1988 sería imposible de occurrir con el actual IFE en 2012. Además, ¿porque los representantes del PRD y el PAN en las casillas no detectaron a tiempo las irregularidades y actuaron en consecuencia? El fracaso de la izquierda por documentar estas irregularidades no es mera retórica, es un hecho señalado por Sergio Aguayo, el cual no puede ser calificado como "acólito del sistema". Nos guste o no nos guste el PRI (y no dudo lo impresentable que este pudiera ser) salió vencedor de las últimas elecciones. De hecho, quizá sea ésta la primera vez que gana la presidencia en elecciones verdadéramente competitivas y sin controlar al IFE. A mi entender, el reconocer el triunfo de EPN, incluso bajo protesta y con el propósito de perseguir al delito electoral que se pueda comprobar, sería preferible a prorrogar idefinídamente un conflicto post-electoral que solo conduce a un callejón sin salida (una catarsis ruidosa e inútil), y que es contraproducente incluso para la misma izquierda. Creo que sería mejor encausar el descontento en otras direcciones: por ejemplo en darle a entender a EPN que sera vigilado, escrutinizado y cuestionado, y que no cuenta con un "cheque en blanco" para gobernar.
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