El imposible y absurdo afán de Rusia por crear su propio internet nacional

Desconectar a un país de internet no es tan difícil. Pero anunciar que un país se ha desconectado, cuando está muy claro que no ha sido así, sugiere incompetencia técnica y genera incertidumbre. Tal es el anuncio que hizo Rusia a finales del mes pasado.
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En general, cuando un país cierra algunas o todas sus conexiones a la red de internet global, no necesita anunciar la noticia. Las personas en ese país lo notan inmediatamente, cuando no pueden acceder a los servicios en línea; las que están fuera pueden deducir que algo está sucediendo cuando dejan de recibir o de poder dirigir tráfico desde y hacia servidores y proveedores de servicios en el país en cuestión. Por esta razón, fue bastante extraño cuando Rusia decidió anunciar la tercera semana de julio que entre el 15 de junio y el 15 de julio había realizado pruebas para demostrar que podía desconectarse de internet de manera exitosa.

Las pruebas parecen haber pasado desapercibidas tanto dentro como fuera de Rusia, lo que indica que, sin importar en qué hayan consistido, no implicaron que Rusia realmente se desconectara del internet global. De hecho, es un poco difícil adivinar qué pasó exactamente durante las pruebas, dada la vaguedad de un informe publicado por el RBC Daily. El periódico ruso publicó un artículo el 21 de julio informando que el mes de pruebas había sido un éxito, citando documentos de un grupo de trabajo enfocado en seguridad de la información que indicaba que todos los principales proveedores de telecomunicaciones de Rusia habían participado en las pruebas. Se supone que las pruebas se llevan a cabo anualmente, pero se cancelaron el año pasado debido a la pandemia, y lo que sucedió este año definitivamente no fue una desconexión del internet global durante un período prolongado de tiempo, ya que sería imposible ocultarlo. En cambio, las pruebas y, sobre todo, el anuncio sobre su éxito, parecen tener la intención de ser una especie de señal de que Rusia ya no depende del resto del mundo para acceder a internet. Pero no está del todo claro lo que esto significa, ya que es claro que Rusia todavía depende de personas y empresas de otros países para acceder al contenido y a los servicios en línea que crean y alojan, al igual que todos nosotros.

Desde que implementó, en 2019, su “ley de internet soberano”, Rusia ha estado hablando de crear su internet nacional, que no dependa de ninguna infraestructura o recursos ubicados fuera del país. Es probable que las pruebas realizadas este verano están relacionadas con el objetivo de poder operar un internet local dentro de Rusia que no dependa del Sistema de Nombres de Dominio global para mapear sitios web a direcciones IP específicas. En realidad, este no es un objetivo particularmente ambicioso. Cualquier país podría operar su propia red de internet doméstico con su propio sistema de direccionamiento local si quisiera hacerlo, en lugar de conectarse al internet global más grande (el que yo llamaría el “Internet”, si las guías de estilo aún permitieran usar “I” mayúscula. Esta es exactamente la razón por la que Internet es gramaticalmente importante: para distinguir entre redes locales más pequeñas o internets, como las de Rusia, y el Internet público global que estás utilizando para leer este artículo).

Lo confuso de los planes de Rusia es que parece que su intención es usar su internet aislado para acceder al internet global. Entonces, por diseño, las pruebas del internet soberano de Rusia no causaron ninguna interrupción en su conexión al internet global, pero tampoco está completamente claro qué hicieron en realidad. Al parecer, una fuente le dijo al periódico ruso RBC Daily que “se probó la capacidad de desconectar físicamente la parte rusa del internet”. Pero simplemente no hay forma de que Rusia haya desconectado físicamente su infraestructura del resto del mundo durante un período prolongado de tiempo sin que nadie se diera cuenta.

El Center for Applied Internet Data Analysis de la Universidad de California en San Diego tiene una herramienta de Análisis y Detección de Interrupciones de Internet que combina tres conjuntos de datos para identificar las interrupciones de internet en todo el mundo. Monitorea el protocolo de puerta de enlace de frontera (border gateway protocol o BGP) que utilizan los proveedores de servicios de internet para intercambiar información de enrutamiento, así como las direcciones IP de las que recibe tráfico y las direcciones que puede sondear, para determinar en qué momento las partes de internet se vuelven inaccesibles o salen de línea. Cuando hay una interrupción real de internet, generalmente uno o más de estos indicadores descienden significativamente, debido a que la región deja de intercambiar información de enrutamiento con proveedores externos, deja de enviar tráfico saliente o deja de recibir tráfico entrante. Los datos en Rusia desde el 15 de junio hasta el 15 de julio, cuando transcurrieron las supuestas pruebas de desconexión, muestran pocos indicios de una desconexión real, salvo en un lapso alrededor del 5 de julio, cuando el tráfico no solicitado de Rusia sí parece haber disminuido.

Sea lo que sea que Rusia hizo este verano, no se desconectó físicamente del internet global. Ni siquiera parece haberse desconectado virtualmente en ningún sentido relevante. Quizá cambió algunos de sus sistemas de infraestructura crítica para depender más de los proveedores y recursos de servicios domésticos. Tal vez creó más copias locales del sistema de direccionamiento utilizado para navegar por internet y probó su capacidad para confiar en ellos. O probó su capacidad para enrutar el tráfico en línea dentro del país a través de ciertos “cuellos de botella” (chokepoints) con el fin de mejorar la vigilancia y el monitoreo. Ninguna de esas actividades sería inmediatamente visible desde fuera del país y todas estarían en línea con los objetivos declarados de Rusia de depender menos de la infraestructura de internet fuera de sus fronteras y fortalecer su capacidad para monitorear la actividad en línea.

Pero el objetivo de ser completamente independiente del resto de la infraestructura mundial de internet y al mismo tiempo poder acceder al internet global es absurdo e imposible. Rusia no puede desconectarse del internet y, al mismo tiempo, ser capaz de utilizar todos los servicios en línea y acceder a todos los sitios web alojados y mantenidos por personas en otras partes del mundo, como parece haber sido el caso durante el período de prueba de un mes. Por lo tanto, es un poco difícil saber cómo interpretar los informes sobre las pruebas exitosas del internet doméstico ruso. Si el anuncio pretende ser una postura pública, no está claro qué mensaje, exactamente, se pretende enviar. Desconectar al país del internet no es tan difícil, y ciertamente no es nada que se deba presumir. Pero anunciar que te has desconectado exitosamente del internet cuando está muy claro que no ha sido así, sugiere tanto una incompetencia técnica profunda como una gran incertidumbre acerca de lo que realmente significaría una red nacional de internet ruso.

 

Este artículo es publicado gracias a una colaboración de Letras Libres con Future Tense, un proyecto de SlateNew America, y Arizona State University.