Buster Keaton se come un taco

La fascinación de los poetas en lengua española por el cómico del cine mudo es innegable.  
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Para Pepe de la Colina

 

Supongo que Buster Keaton (1895-1966) es el actor más activo en la poesía en lengua española.

Los curiosos recuerdan, claro, el turbador “diálogo fotografiado” de García Lorca, El paseo de Buster Keaton (1928). Pero menos el extraño “poema representable” de Rafael Alberti, “Buster Keaton busca por el bosque a su novia, que es una verdadera vaca”, que figura en su precioso libro dedicado a las grandes figuras de la cinematografía silente: Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos (1929). El poema/ Keaton se puede leer aquí.

http://elmonolito.blogspot.com/2005/06/buster-keaton-busca-por-el-bosque-su.html

No fue ajena la fascinación por Keaton entre los poetas del grupo de los Contemporáneos, por cierto, sobre todo en los kinéticos guionistas Xavier Villaurrutia y Gilberto Owen, que lo menciona, si no recuerdo mal, en Novela como nube y tanto lo cita, sin mencionarlo, en El río sin tacto.

Keaton pasaba desde joven temporadas en México, país que le parecía simpático, y no sólo por las facilidades que ofrecía para casarse y descasarse. Como otros grandes de Hollywood más o menos caídos en desgracia –por líos de alcohol, de faldas, de ideas o de todo a la vez– naufragó en un par de producciones mexicanas: El moderno Barba Azul, que dirigió Jaime Salvador en 1946, encantadora muestra de la forma peculiar del caos que hay en la cabeza de un guionista mexicano.

 

 

La otra, en la que al parecer Keaton tiene un papel diminuto, lleva el pasmoso título El colmillo de Buda (1949) y fue dirigida por el inefable Juan Bustillo Oro, también con el genial Ángel Garasa, y con doña Consuelo Guerrero de Luna, mujer que condensó como nadie a México cuando estaba en blanco y negro y cuyo oficial club de admiradores me honra presidir.  

 

         

Hay escenas geniales en El moderno Barba Azul en las que se le permitió ser Keaton. La mejor es esta, en la que aprende a comer tacos y padece las consecuencias de actuar en el chile mexicano: