La degradación de la deuda en Estados Unidos

¿Cuál es la calificación actual de la deuda del gobierno estadounidense según las empresas calificadoras y qué significa esto para sus socios comerciales? 
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Semanas atrás el tema de la degradación de la deuda soberana de Estados Unidos por parte de la agencia calificadora Standard & Poor’s  fue un tema comentado ampliamente por los medios. La calificación de deuda soberana, según la propia Standard & Poor’s es “una evaluación de la capacidad y voluntad de cada gobierno de pagar su deuda y obligaciones financieras en tiempo y forma”. Las evaluaciones se dan en un rango de AAA para la deuda mejor calificada entre las que se encuentran Suiza, Alemania y Reino Unido (y se encontraba Estados Unidos) hasta CCC+, aunque en el listado vigente la calificación más baja es la otorgada a Grecia con CC, por debajo de Jamaica, Zambia, Uganda y Senegal que oscilan entre B y B+.

Las evaluaciones, cuantitativas y cualitativas, de la calidad crediticia de la deuda soberana[1] se enfocan en los riesgos políticos y económicos. Los aspectos cuantitativos del análisis incorporan diversos indicadores de desempeño económico: estructura económica, flexibilidad fiscal y monetaria y finanzas externas (aunque juzgar la integridad de los datos es una cuestión cualitativa). El análisis cualitativo sopesa la importancia de los acontecimientos políticos y las decisiones tomadas alrededor de ellos. Al final, las calificaciones indican la capacidad futura que tiene un país para honrar el servicio de la deuda.

¿Por qué degradaron la deuda soberana de los Estados Unidos de AAA a AA+? A decir de S&P, la degradación “solo” refleja su opinión sobre el plan de consolidación fiscal aprobado por Estados Unidos: un plan que se quedó corto para atender y estabilizar la dinámica de la deuda a mediano plazo. En un sentido más amplio bajar la calificación a AA+ refleja las reservas de la calificadora relativas a la efectividad, estabilidad y predictibilidad de la toma de decisiones políticas estadounidenses. Incluso han señalado que en caso de presentarse un recorte de egresos menor a lo acordado en los siguientes dos años, se podría presentar una nueva degradación de la calificación.

S&P no ha sido la única calificadora que ha degradado la deuda soberana de los Estados Unidos. Dagong, la calificadora china, ya se les había adelantado y tras la recalificación anunciada por S&P’s, Dagong redujo aún más la calificación de EUA (A)  esgrimiendo cuatro razones:

1) El negativo papel que jugó el sistema político estadounidense anteponiendo sus propios intereses partidistas al interés general. Este incidente tendrá un impacto continuo en la confianza de los inversionistas en los bonos del tesoro de EUA, afectando la estabilidad de los ingresos obtenidos de la deuda.

2) El hecho que el Congreso estadounidense aprobara un incremento del límite de la deuda de largo plazo implica que los factores que afectan la capacidad de cumplir la deuda no solo no cambiarán de modo positivo sino que acentuará el severo desbalance entre la capacidad de creación de riqueza real y el enorme consumo nacional.

3) El ritmo del recorte de los gastos es por mucho inferior al crecimiento de la nueva deuda y la política fiscal de recorte de ingresos impulsará la deuda de EUA a un nivel mayor. Dagong predice que el nivel de déficit de los EUA se mantendrá alto en el futuro y el tamaño de la deuda excederá al PIB para fines de 2012.

4) El congreso estadounidense no ha contribuido a la solución positiva de cómo afrontar la problemática del crecimiento económico nacional, lo que indica que el gobierno de EUA no puede resolver el problema fundamental del bajo crecimiento económico, alto déficit y crecimiento de la deuda. Es natural que la política monetaria QE3[2] habilitara el siguiente paso.

¿Cuáles serán las implicaciones de esta baja calificación para la economía estadounidense? Estados Unidos tendrá que fondearse pagando tasas de interés más altas a quienes decidan invertir en sus bonos porque su riesgo para cumplir con sus compromisos se ha elevado, por tanto, el costo del dinero también tenderá a incrementarse.

Las implicaciones inmediatas para México y otros países emergentes se han manifestado en la caída de sus divisas contra el dólar y la ampliación del spread de su deuda contra los bonos del tesoro de Estados Unidos, el instrumento líder del mercado de deuda, tendencia que algunos analistas estiman se podría revertir en los meses por venir.



[1]Aquella que es asumida directamente por la tesorería de un país: por ejemplo en México, se entiende por deuda soberana aquella emitida por el Gobierno Federal.

[2]Quantitative easing 3: Es un mecanismo mediante el cual la FED (Reserva Federal de EEUU) piensa realizar una tercera ronda de adquisición de instrumentos financieros en los mercados de valores (acciones, bonos y obligaciones) para inyectar dinero en la economía.

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