Fósiles de historia

Los nombres de estas calles aparecen ante nuestros ojos como un fósil de la historia de nuestro pueblo.
AÑADIR A FAVORITOS
Please login to bookmark Close

La verdad es que si eres una persona curiosa, que encuentras interesantes temas de lo más diverso, la Lingüística puede ser tu disciplina, porque el lenguaje humano está en todas partes. Si no me crees, echa un vistazo a esta columna mensual y encontrarás comentarios a todo tipo de asuntos. Por aquí se habla de ciencia, medicina, psicología, literatura, negocios, tecnología y mil asuntos más. Y todo ello, claro está, sin dejar de hablar siempre de las lenguas y el lenguaje. Fieles a este espíritu ecléctico, hoy os propongo que nos demos una vuelta por nuestros pueblos y ciudades y demos un repaso al callejero. ¿Os habéis preguntado alguna vez por el nombre de nuestras plazas y calles? 

Comencemos por aquellos que presentan la estructura Nombre más Adjetivo, como en Avenida nueva. Estas denominaciones se basan en una descripción del lugar tal y como se veía en el momento en el que se le dio el nombre. Obviamente, la descripción de las cosas no deja de ser algo relativo y podemos ver una Calle Mayor que actualmente no es más que una pequeña callecita del centro, muy lejos de las medidas de las grandes avenidas que se construyeron después. Así, los nombres de estas calles aparecen ante nuestros ojos como un fósil de la historia de nuestro pueblo. Hubo un tiempo en el que las dimensiones de esta callecita merecían que la llamaran Calle ancha. ¿Cómo era entonces la vida de sus habitantes? ¿Cuánta gente transitaba por sus calles? ¿Cuáles eran los medios de transporte que circulaban por ellas? 

No obstante, la estructura más habitual en nuestro callejero es Nombre más Sintagma Preposicional. Algunas veces esta estructura tiene el mismo objetivo descriptivo que las adjetivales. Así, algunas marcan el lugar al que se dirigían, como la Calle de Pamplona, otras mencionan el tipo de fauna y flora que presentaban, como en Calle de los jilgueros y también las hay que se refieren al tipo de personas que la poblaban en el momento de darle nombre como en Calle de los zapateros. Las calles con nombres descriptivos nos animan a caminar despacio, observando el paisaje y encontrando las huellas del paso del tiempo.

Otras veces, sin embargo, nuestras calles son un homenaje. Las reconocemos porque aparecen nombres propios. Pueden ser lugares, como la plaza de España, figuras religiosas, como Calle de San Juan de la Cruz, hitos políticos, como La avenida de la Independencia, o personas célebres, como Avenida de Fernando el Católico. Pero también hay otras opciones más curiosas, como nombres de películas (en Zaragoza hay un barrio entero con ellas). Este tipo de denominaciones nos permiten entender cómo era nuestra sociedad, cuánta importancia tenía la religión o a qué tipo de personas, lugares, objetos culturales o políticos se admiraba lo suficiente. El asunto no es baladí. La sensibilidad de los pueblos o de los gobiernos cambia con el tiempo y esto se plasma con un cambio en la denominación de calles y plazas. 

Por último, tenemos algunos casos de Nombre más nombre, en forma de aposición, como en La avenida Goya, en la que el nombre propio deja de ser un homenajeado para pasar a ser el nombre de la calle, hasta el punto de que ni tan siquiera sabemos (ni nos preguntamos) de quién estamos hablando. De ahí que muchos de nosotros nos asombramos mucho cuando Concostrina dice aquello de Fulanito, que antes de ser una calle fue un señor. Por cierto, que dice bien cuando dice señor, porque la verdad es que en nuestro callejero encontramos el mismo sesgo de género que en las cabezas de la gente que puebla nuestras calles.

Son muchos los asuntos sobre los nombres de las calles que se me quedan en el tintero esta mañana de octubre. Me queda la esperanza de volver sobre este asunto más adelante y de que, de momento, haya conseguido despertar vuestra curiosidad. Pasead, buscad los nombres de plazas y avenidas e investigad. La felicidad está en los detalles.


    ×

    Selecciona el país o región donde quieres recibir tu revista: