La larga agonía del Che
Si alguien piensa que a la ocupación del “Che” se le puede llamar “autogestión”, es hora de que acepte que esta ha fracasado y ha degenerado en una lucha violenta por el control del espacio.
Yo estaba en el cine cuando mataron a Colosio
Con Colosio murió también el dedazo. La muerte del dedazo implicó la irrupción de la ciudadanía en la elección presidencial.
El síndrome de la víbora de la mar
No solo es éticamente discutible sino políticamente torpe pretender acaparar todas las virtudes de nuestro lado.
“No hay que hacerle el juego a la derecha”
La pregunta que vale la pena plantearse a estas alturas es si el solo acto de participar en una guerra de relatos sobre Venezuela es la mejor manera de “no hacerle el juego a la derecha”.
Estridencia no es radicalismo
Parece que muchos analistas de izquierda ya se resignaron a la restauración priísta y se empeñan solo en consignar su frustración esperando desatar una insurrección popular de puro milagro.
De salvadores de la patria y buenas intenciones
Muchos comentaristas estadounidenses están convencidos de que para tener éxito uno debe empezar por llamarse exitoso.
Monty Python y sus escenificaciones mexicanas
El error que comenten con demasiada frecuencia los activistas de izquierda es pensar que esa clara conciencia de las diferencias internas es fácilmente trasmisible al público en general.
Usos y abusos de la “simbólica” soberanía popular
Es inevitable apreciar paralelos entre el “Congreso Popular” y el “Gobierno Legítimo” de AMLO: el mismo desconocimiento de la legitimidad de las instituciones políticas.
Dallas Buyers Club: ¿anarquismo a la texana?
Me he ganado miradas de extrañeza y silencios incómodos de mis amigos estadounidenses progres cuando digo que hay algunos elementos del discurso “libertarian” que me resultan familiares y…
El Subcomandante en los tiempos de Twitter
Twitter ha democratizado y abaratado a tal punto la pendencia que los reclamos del Sup contra muchos de sus excompañeros de viaje se leen tan solo como unas largas y autoindulgentes diatribas.
Motivos para la indignación
Prolifera la indignación entre activistas y simpatizantes de las izquierdas. Sin embargo, está a discusión cuáles son las formas más incluyentes y efectivas de politizar la indignación.
“¿Por qué no despierta la gente?”
No faltan líderes de opinión, como muestra la caricatura que introduce este texto, que se regalan el placer de acercarse a linchar al pueblo en Twitter y Facebook.
Sobre “Recuerdos de Iowa”, de Jorge Ibargüengoitia (núm. 178)
En estas notas de Ibargüengoitia están casi todos los temas de Ciudades desiertas, de José Agustín: el campus, el pueblito de una insipidez inmisericorde que había sido capital del…
Del Black Friday al Buen Fin: razones para politizar el consumismo
Mucho más interesante que los paralelos que el consumismo genera en ambos lados del Río Bravo es la muy peculiar forma en que se manifiesta la crítica del consumismo en cada caso.
¿Le hemos hecho justicia a la Revolución?
Toda línea que pretenda separar el legado “genuino” de la Revolución de sus “desviaciones” y “traiciones” es arbitraria.
Contra la reglamentación de las marchas
Somos un país reglamentado de la cabeza a los pies y nos encontramos entre los que tienen un menor índice de cumplimiento con sus leyes. Lo que impide el pleno imperio del estado de derecho no…
Memorias de un ex-acarreado del PRI
El nacionalismo revolucionario se enquistó firmemente en la izquierda desde finales de los años 80. Desde entonces no se ha ido.
Los límites del pueblo en lucha
El domingo en el Zócalo, López Obrador llamó a los dirigentes de los partidos de oposición a sumarse al frente antirreformista propuesto… luego de acusarlos de haber negociado las reformas en…
Derechos económicos y difamación
El relato de los excesos de ciertos líderes sindicales ha sido un argumento para equiparar toda defensa de los derechos laborales con ataques al éxito de las empresas y al desarrollo económico…
“2 de octubre, no se olvida”, pero ¿qué hemos olvidado del 68?
“2 de octubre no se olvida”, ni se olvidará nunca, pero ojalá que esta nueva generación, más reconciliada con su propia época, sea menos olvidadiza sobre todo lo demás.