Desde 1999, Letras Libres ha señalado los peligros de la llegada de Hugo Chávez al poder en Venezuela, la demolición de las instituciones democráticas y la crisis humanitaria propiciada por su sucesor, Nicolás Maduro. Pero acaso más importante: publicó las ideas de los disidentes y siguió la ruta de quienes, desde la oposición, como María Corina Machado, impulsaron una salida de aquel régimen represivo. Frente a la captura de Maduro y el incierto porvenir que se abre para Venezuela, frente a los intereses estadounidenses y las preocupantes señales de continuidad chavista, es indispensable poner en el centro –una vez más– la lucha democrática de todo un pueblo. El motor principal de este cambio deberían ser los venezolanos, quienes durante años han alzado la voz, se han organizado y han votado para recuperar su libertad y finalmente su país. En un momento convulso para Venezuela y el continente entero, Letras Libres pugna por que la reconstrucción democrática –junto a las exigencias de justicia, verdad y liberación de todos los presos políticos– no sea una concesión a la zaga de otros objetivos, sino la prioridad.
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