Foto: Pancho Ortuño, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons

Guillermo Gortázar: un gran hispano-cubano

Guillermo Gortázar (1951-2026), historiador y político español, se enfrentó como pocos al régimen castrista, y fue un apoyo incansable para los cubanos desterrados en Madrid.
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Quiero rendirle homenaje en estas líneas a un gran español, a quien solamente los cubanos del exilio conocen. Murió repentinamente a los 74 años en Madrid, el 14 de enero de 2026.

Se enfrentó como pocos al régimen castrista, desde España y alguna vez dentro de la misma Cuba. Y no tuvo descanso en ayudar a los intelectuales desterrados, así como a los presos y ex presos políticos de la isla, e incluso a simples ciudadanos desterrados perdidos en Madrid. Su legado incluye la creación de la Fundación Hispano-Cubana, cuarenta y siete números de la Revista Hispano-Cubana: HC, y la Editorial Hispano-Cubana, que publicó varios libros de expresos, exiliados y disidentes del interior, entre ellos Ricardo González Alfonso, Guillermo Fariñas, Orlando Fondevila y yo mismo, así como una obra suya, Cuba: camino de libertad. Todo eso se puede consultar gratis en línea, un tesoro para la memoria de una Cuba pronto libre.   

Lo vi por primera vez durante los años 1990. Mi querido Pío E. Serrano, poeta y editor cubano exiliado, me sugirió que lo fuera a entrevistar, ya que era el encargado de asuntos cubanos dentro del Partido Popular. A mi gran sorpresa, les interesó en la redacción de Diario 16. Era poco antes de que el PP asumiera el poder. Yo le pregunté si, una vez en el Gobierno, su partido no iba a privilegiar los intereses, particularmente los económicos, del Estado por encima de las convicciones ideológicas respecto al castrismo. A Guillermo no parecía preocuparle demasiado. Estaba dispuesto a batallar, en el seno de la mayoría parlamentaria de José María Aznar, para imponer sus soluciones concretas, con la creación de la Fundación (inspirada en el modelo de la Fundación Nacional Cubano-Americana, creada por Jorge Mas Canosa), a la que logró mantener en pie hasta hace unos pocos años, a pesar de los gobiernos sucesivos, los del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, simpatizante y cómplice del castrismo y luego del chavismo, y del popular Mariano Rajoy, indiferente a esa causa.

¿De dónde le venía esa pasión solidaria con la libertad de Cuba? La verdad es que no lo sé. Pero la demostró con creces durante los años en que fue diputado por Barcelona, entre 1993 y 2001, y mucho después, llegando a sacrificar su carrera política en aras de su amistad con nosotros y de su amor por Cristina, quien era empleada de la Fundación y de la revista. Había estado casado con la ministra de Educación de entonces, con quien tuvo dos hijos, pero con quien no dudó en romper la relación para vivir otras vidas, con Cristina primero, con su última mujer después, hasta su fallecimiento.

Guillermo Gortázar era todo menos obtuso y dogmático. De joven había militado en la extrema izquierda antes de adherirse al pensamiento liberal, al que también podía criticar, por ejemplo el del filósofo José Ortega y Gasset, prefiriéndole el de Friedrich Hayek. Lo que no le faltaba era valor. El 16 de noviembre de 1995, durante una estancia parlamentaria en Cuba, en los salones del hotel Habana Libre  (otrora el Hilton, gestionado durante los últimos años del gobierno de Fulgencio Batista, quien lo inauguró, por el Sindicato de los Trabajadores del Sector Gastronómico, no por la familia Hilton, antes de transformarse, a inicios de la revolución de 1959, en el cuartel general de Fidel Castro, para luego llegar a ser la sede oficiosa de los dirigentes de todos los movimientos revolucionarios y terroristas de los cinco continentes), se enfrentó abiertamente a importantes miembros de la cúpula castrista. En una conferencia sobre Cuba y la Unión Europea, frente a Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular (sic), le espetó las palabras siguientes:

Cuba, el pueblo cubano, lejos de su tradición de economía abierta y competitiva, ha sido durante treinta años una víctima más de la economía no competitiva y subsidiada por la URSS. […] El postcastrismo llegará y queremos decir bien a las claras que nuestro apoyo y solidaridad con el pueblo de Cuba es ilimitado pero no queremos contribuir en absoluto a prolongar un solo día más la situación de excepcionalidad que vive esta República

Esas palabras las contraponía a las del “señor Castro” y a las del presidente del gobierno español, Felipe González, en aquel entonces partidario de la conciliación con el sistema (cambió luego, muy tarde, cuando ya no ocupaba ninguna función oficial). Los partidarios del castrismo no se lo perdonaron: en el acto de presentación de la Fundación, en 1996, organizaron una turba a la entrada de la Casa de América de Madrid, lo que no impidió la celebración de la reunión en la que participaron, entre otros, Jorge Mas Canosa, presidente de la FNCA, la ex presa política Martha Frayde o el escritor y futuro Premio Nobel Mario Vargas Llosa.

Así era Guillermo Gortázar: una mezcla de coraje y de solidaridad, además de un teórico de la democracia y de la libertad. El poeta Ricardo González Alfonso, liberado después de más de siete años en las mazmorras de Castro a raíz de la “primavera negra” de 2003, escribe que fue “el español que más amor sintió por la libertad de Cuba”. Blanca Reyes, Dama de blanco y viuda del poeta y antiguo preso político Raúl Rivero, lo caracteriza así: “español genuino, amigo de los cubanos, un pensador libre”. Todos, o casi todos, los ex presos y combatientes por la libertad de Cuba le rindieron homenaje. Y es que no hubo tantos (con la honrosa excepción de un Vargas Llosa o de un Octavio Paz) en proclamar su apoyo a nuestra lucha, que se ha estado extendiendo a lo largo de 67 años y que parece estar entrando en el “camino de libertad” con que soñaba nuestro amigo.

Por mi parte, me permito citar esta frase de una dedicatoria que me escribió para su libro de análisis de la historia política y de la situación contemporánea de España, su otra faceta tan valiosa, El salón de los encuentros: “amigo entrañable en la lucha por la libertad de Cuba”.

Ningún cubano libre olvidará a nuestro Guillermo Gortázar.  ~


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