Es difícil capturar en las páginas de una novela la felicidad pasajera y esquiva. Dos libros de Tatiana Țîbuleac y Magali Velasco muestran maneras de hacerlo.
A finales de los años veinte, Alexander Calder fabricó un circo en miniatura (hoy en el Whitney Museum de Nueva York), con equilibristas, trapecistas, forzudos, luchadores…