el cine japonés de horror versión remake (ahora cortesía del brasileño Salles) continúa tropezando con la más inconveniente de las piedras del género: la repetición. Nada hay peor que lo predecible cuando uno va en busca de un buen susto. Agua turbia debería marcar la decadencia de la moda del llamado “Jhorror“. No es casualidad, quizá, que todo en la propia película sea decadencia y descomposición. Dahlia (Jennifer Connelly) se muda a un decadente apartamento en la decadente isla Roosevelt de Nueva York sólo para enfrentarse a los demonios de su decadente matrimonio y a (¡sorpresa!) una niña de larga cabellera que emerge de entre aguas encharcadas para aterrorizar a cuanto incauto se cruce por su camino. Todo lo hemos visto antes. Y aburre. Al final, sólo diez minutos de inesperada ternura salvan, para los muy indulgentes, la cinta. Con Tim Roth como un abogado… decadente. -L.K.
Cómo convertir un libro de cuentos en una novela
Para los grandes maestros del cuento, eludir a los editores perezosos y al voraz mercado editorial se ha convertido en todo un arte. El ingenio de Bradbury, Bolaño, Lowry y Borges nos permite…
Springsteen y Pat Buchanan
¿Derecho autoral o ley del embudo? Lo que en el rico es alegría, en el pobre borrachera: un estudiante universitario de 22 años se convirtió hace poco en el primer…
En cueros
Ni desnudos ni desvestidos: los dieciochomil del zócalo estaban encuerados. Se está desnudo, pero se anda encuerado. Andar encuerado incluye a un público que atestigue la encueradez, mientras…
Los cien años de la noche de Max Estrella
Paradójicamente considerada como una de las obras dramáticas más importantes del siglo XX y a la vez condenada por muchos años como “irrepresentable”, dado el intrínseco y depurado detalle de…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES