Jürgen Habermas fue el último encargado de representar la autoridad política de la filosofía en el mundo ilustrado, tras Romain Rolland o Bertrand Russell. Un pensador con propuestas constructivas mas o menos realizables, no un simple teorizador.
Habermas remató la Escuela de Frankfurt, quitándole aliento profético, o sea marxismo. La convirtió en soporte teórico de la socialdemocracia mundializada y procuró dotarla de instrumental científico a la altura de los tiempos.
El patriotismo constitucional que planteó puede ser la respuesta mas posibilista y menos tímida al populismo devastador. Esperemos que no llegue tarde, ahora que con él hemos perdido al capitán del barco. ~