Diferencias

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Señor director:
En su “Huntington: el falso profeta”, usted establece varias analogías entre los inmigrantes judíos y mexicanos a los Estados Unidos. Sin embargo, parece haber una diferencia crucial entre el promedio de los judíos y el de los mexicanos: sus aprecios por la educación formal y por la utilidad de ésta como palanca de ascenso social.
     En un artículo mío publicado en los Annals de la AASPS (N0 565, septiembre 1999 y citado por Huntington, p. 19 de Letras Libres N0 64) comparé los diversos aprecios por la educación de gitanos, mexicanos y judíos, y argüí que estos diferentes aprecios podrían ser una de las causas de los divergentes éxitos educativos y económicos de estas comunidades. Por ejemplo, los mexicano-americanos se encuentran significativamente sobrerrepresentados entre los pobres y los poco instruidos, una situación que contrasta con la de los judíos, asiáticos y anglosajones. Así, Huntington (en su ensayo publicado en Foreign Policy, marzo/abril del 2004) compara los logros educativos y económicos de los mexicano-americanos con los de otras etnias, y observa que sus logros en estos rubros siguen siendo radicalmente inferiores aun para la cuarta generación de mexicano-americanos.
     Desde luego, los valores y las actitudes pueden ser modificados, pero el proceso puede ser muy lento, como lo sugieren los datos estadísticos resumidos por Huntington.
     Por último, debemos distinguir entre racismo y culturalismo. Huntington, creo, es un culturalista y no un racista. ~

Atentamente,
— Armando Cíntora G.