Detrás de la línea
en el escenario, el titiritero único y proverbial
sostiene al títere inocente sin rostro, con rostro:
Tinta bicolor recrea al calendario
de los mismos mimos de circo.
El titiritero y sus criaturas pasan a la historia:
para nada improvisados.
Años de sonreír,
centurias de apagar la luz y ocultar los rasgos
del mismo mimo abierto a la crítica, al rechazo.
Dos títeres
dos zarandeos
ritmia y arritmia en un solo corazón.
Hay que inventarse un rostro inédito
para cada tragicomedia improvisada. ~
Conspiración Shandy
Me encontraba extasiado, un día, contemplando en un museo Autour du Lac Noir (Alrededor del Lago Negro), un lienzo del pintor mallorquín Miquel Barceló, cuando de pronto…
La democracia ante la guerra de las opiniones
En estos dos libros, Fernando Vallespín reflexiona sobre un problema que lleva con nosotros más tiempo de lo que parece: la convivencia pacífica de los seres humanos, tan apegados a sus…
El semiótico se enfrenta a un orgasmo fingido
Hileras de luces en la pista del aeródromo. Semáforode la rotonda de madrugada. Centilitrosdel vaso de medidas. Aviso de “On Air”. Líneasovillándose y desovillándose en el plano del…
La escritura de la intimidad
Se bromea con la ingente cantidad de diarios del confinamiento que aparecerán durante los próximos meses. Es cierto que escribir un diario en momentos significativos de la vida, ya sean…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES