Al salir del portal
un solemne me obliga
a la primera sonrisa
educada,
pero de pronto,
me distraigo
y aflora mi cara de idiota:
es que la mosca
me llama con su vuelo
insistente,
que me absorbe
con más fuerza
que el vuelo silencioso
y ondulado de la mariposa.
La urbanidades me cansan,
me obligan a un esfuerzo
de hipocresía.
La mosca es espesa,
no vive del aire,
vuela de uno a otro
excremento,
pero el ruido de su vuelo
me devuelve
al sol de la broma y el juego.
Cuando debo sonreír,
sonrío,
pero no entiendo
por qué sonreír en ayunas
de placer y disfrute;
la mosca,
con su vuelo ladino y pegajoso,
interrumpe reverencias y zalamerías,
entonces y sólo entonces,
verdaderamente, sonrío
e, incluso, me vence
la risa franca. ~
“No soy nada cuando no escribo”. Cien años de Ingeborg Bachmann
Es una de las grandes escritoras en lengua alemana y, sin embargo, su mito ha opacado la lectura de sus libros. El aniversario del nacimiento de Ingeborg Bachmann es una buena ocasión para…
Del mismo lado
Señor director:Resulta decepcionante constatar que el quincuagésimo aniversario del sufragio femenino en nuestro país ha pasado inadvertido en sus páginas; pero…
Sophie Scholl, de Marc Rothemund
La caída (Hirschbiegel, 2004), Napola (Gansel, 2005) y Sophie Scholl integran una trilogía incidental que constata que el nuevo cine alemán cuestiona el pasado nazi con inteligencia y gran…
Un tiempo decadente
'Sombras en la bajamar' es una de las novelas inéditas que dejó a su muerte J.L. Rodríguez García, profesor de filosofía y escritor.
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES