Detrás de la línea
en el escenario, el titiritero único y proverbial
sostiene al títere inocente sin rostro, con rostro:
Tinta bicolor recrea al calendario
de los mismos mimos de circo.
El titiritero y sus criaturas pasan a la historia:
para nada improvisados.
Años de sonreír,
centurias de apagar la luz y ocultar los rasgos
del mismo mimo abierto a la crítica, al rechazo.
Dos títeres
dos zarandeos
ritmia y arritmia en un solo corazón.
Hay que inventarse un rostro inédito
para cada tragicomedia improvisada. ~
Las jaulas del tiempo
ICada historia de amores un teatro de sombrasdonde los personajescumplen con su destinoentre la luz del relámpagoy el estruendo del cielo. Cada pájaro blanco y negroes el enigma…
El dictador dialéctico
Demócrata es aquel que reconoce que un voto marca la diferencia y que el triunfo corresponde a quien más votos tiene. En ese sentido Hugo Chávez, el soñador bolivariano, cumplió con el…
Luz y taquígrafos
El 6 de abril el Tribunal Superior de Justicia de Madrid levantó parcialmente el secreto de sumario del caso Gürtel, que investiga una presunta trama de corrupción en la que…
A la caza de lo inexplicable
'Lo que no se ve', libro de cuentos de Cristina Fernández Cubas, reúne seis piezas en las que se exploran las fronteras de lo tangible de la realidad.
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES