La lámpara de queroseno. El sol mandelstamiano.
Las lámparas de queroseno no alumbran hace tiempo.
Hay poco pan y agua, poco juego y sal.
Todo es muy aburrido, solitario, opaco y oscuro.
El sol mandelstamiano inspiró y recompensó
con su luz brillante señalando el camino hacia el cielo.
En la miseria acrecienta la fortaleza y el fuego.
A su lado no temo al hambre, al frío, al bochorno ni al tifo.
Las lámparas de queroseno comenzaron a crujir bajo las piernas.
Nuestro tiempo pasó, destelló, se marchitó.
El viejo pianista se entristece por las canciones idas.
Todo fue alegre y deslumbrante, ruidoso y calido… –
Arseni Zamostiánov (1977): Publica desde los trece años en revistas y periódicos. Con la cabeza en la arena es su primer libro.
— Traducción y notas de Jorge Bustamante García
La represión en Cuba
Somos mujeres y hombres de la izquierda democrática, unidos por nuestro compromiso con los derechos humanos, con los gobiernos democráticos y con la justicia social, tanto en…
Una nota sobre Tablada
A ochenta años de su fallecimiento, recordamos al poeta José Juan Tablada con este texto en donde Carlos Pellicer examina algunos de sus “poemas sintéticos” –que causaron una gran influencia…
Bulgakov
“El telón descorrido dejaba ver un escenario que se mostraba entero, solemne, enigmático y vacío. Sus rincones se perdían en la sombra, pero en el centro, brillando débilmente, se…
Si los datos no nos apoyan… (I)
Cuando un medio miente, envenena la colectividad. Desvirtúa lo que podría haber sido una aportación a la denuncia, porque ante la incapacidad para encontrar una historia verdadera, se fuerza…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES