Qué más da que tus antepasados
hablaran otra lengua.
(Una lengua que ya nadie conoce.)
Con palabras apenas se formaba
un escudo capaz de dar amparo
para tiempos de paz.
Porque en tiempos de guerra,
en tiempos del amor
me hablabas en una lengua más antigua,
más oscura que el tinte de tu pelo,
más profunda
que aquellos sonidos balbucientes
de tus antepasados,
una lengua
más viva que la sangre
de tus labios rojos,
una lengua capaz de desafiar
renglones de palabras,
que traspasaba audaz
a mi lengua,
un sabor más verde
que la hierba,
más marino
que el mar. –— Versión del autor y de Albert Lázaro Tinaut
La Virgen Bendita comparada con el aire que respiramos
Aire nato, nodrizo aire del mundo que por doquier me anida, que la pestaña o el cabello ciñe; que sale rumbo a casa, entre el más delgado copo de nieve, delineado con gran…
Fantasía para un gentilhombre gris
La guerra es la condición humana. Aunque la historia tiene páginas de profundo dolor y miseria por la obstinación del hombre de despedazarse, enaltecer sus credos o patrias, sus delirios y…
Paul Simon: El tercer hombre
La discutida concesión del Premio Nobel de Literatura a Ya-Saben-Quién y la muerte del poeta cantarín y bon vivant Leonard Cohen ha vuelto a poner sobre la mesa la figura de quien puede ser…
Este cuento ya se ha terminado
¿Qué es un cuento breve? Algo que cabe en esta línea y como mucho en otras dos. Que nueve de cada diez veces menciona a un dinosaurio insomne cuando se habla de él,…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES