Dicen los poetas cursis que el amor comienza en la mirada. Digo yo que por culpa de los poetas cursis miramos con no-sé-qué la cabeza de los animales por miedo a enamorarnos de ellos.
Cuando muere un amigo, el listado de sus hechos, de su obra, su currículum importan nada. Aparecen y vuelven repetidamente ciertos pequeños recuerdos, algunos fragmentos de conversaciones,…
Esto de que algunos autores sigan publicando libros después de muertos resulta macabro. Pero efectivo, porque lo macabro atrae a mucha gente. La muerte “aviva” el interés por los…