La separación de poderes siempre es fricción de poderes, pero a veces se convierte en un enfrentamiento enconado. Quizá el más intenso es el que se produce entre el poder ejecutivo y el poder judicial. Los intentos de los gobernantes por controlar la justicia son un viejo problema que ha cobrado fuerza renovada en los últimos tiempos, en parte impulsado por tendencias antiliberales, y extendido de México a Israel, de Italia a Brasil.
En este número hablamos de varios ejemplos en distintos países, con circunstancias y alcances muy dispares. Abordamos las controversias en España en estos últimos años, los enfrentamientos entre Donald Trump y la judicatura en Estados Unidos, y la colonización populista en Polonia y Hungría, junto con los esfuerzos por revertir la situación.