Las noticias más conocidas no son siempre las que más indignación causan. Cada semana, una medición del impacto y las reacciones que suscitan noticias verdadera y falsas.
Es muy difícil evaluar desde un punto de vista ético a millones personas de acuerdo con sus preferencias políticas, pero las derechas menos democráticas se están alimentando de ese tipo de juicios.