El pasado 3 de mayo se celebró el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Hasta ese día, 4 periodistas habían sido asesinados en 2017 en México, uno de los países más peligrosos en el mundo para ejercer esta profesión. Desatendidos por la autoridad que debería de protegerlos, así como por los medios de comunicación para los que trabajan, a los comunicadores en México solo les queda buscar formas de organización y autoprotección ante una amenaza que viene de varios frentes.
Una entrevista con Juan Carlos Romero Puga, periodista, columnista de Letraslibres.com, quien ha trabajado en el registro y documentación de agresiones contra periodistas.
No se puede proteger más a las mujeres con menos dinero
Los recortes injustificados al presupuesto de Inmujeres y la falta de perspectiva de género en los programas prioritarios son solo una muestra de la falta de interés de la actual…
Los malaventurados: Los peligros de la moralidad
En este ensayo de ensayos Pablo Malo recoge las investigaciones de otros autores de distintas disciplinas. La claridad de su análisis logra que el conjunto resulte de mayor valor que la suma…
Ucrania: la lucha por una vida digna
El país sufrió las hambrunas provocadas por Stalin y perdió a su intelligentsia política y cultural durante las purgas de los años treinta. Hoy tiene quizá su mejor generación en décadas, a…
Evo Morales fue demasiado lejos para Bolivia
La caída del presidente boliviano no solo debería inquietar a los tiranos de izquierda como Maduro. También debería aterrorizar a los populistas de extrema derecha.
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES