dos orejas: una para oír a los vivos
otra para oír a los muertos
las dos abiertas día y noche
las dos cerradas a nuestros sueños
para oír el silencio no te tapes las orejas
oirás la sangre que corre por tus venas
para oír el silencio aguza los oídos
escúchalo una vez y no vuelvas a oírlo
si te tapas la oreja izquierda oirás el infierno
si te tapas la derecha oirás… no te digo
había una tercera oreja pero no cabía en la cara
la ocultamos en el pecho y comenzó a latir
está rodeada de oscuridad
es la única oreja que el aire no engaña
es la oreja que nos salva de ser sordos
cuando allá arriba nos fallan las orejas ~
Dickens y un cuento triste para la Navidad
La relación que existe entre el goce de la época navideña simultáneo al sentimiento de tristeza y nostalgia que embarga a tantos durante esas festividades se remonta, en la literatura inglesa,…
Siempre nos quedará Trafalmadore
Escribo estas líneas en los recesos que me permite la relectura, no por desarticulada menos absorbente, de fragmentos de Matadero Cinco, La pianola, Hocus Pocus, Desayuno de Campeones y…
Aclaración
Aclaración Por un error de producción, nuestro número de junio pasado se imprimió en un papel de calidad inferior a la habitual.…
Leer obligatoriamente por gusto
Más intrepretaciones de los resultados deprimentes que muestra la más reciente encuesta de FonLectura.
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES