Una pintora mexicana en Nueva York

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Elena Climent, una estupenda pintora mexicana, acaba de terminar en Nueva York un impresionante mural de unos 10 metros de largo por tres de alto. El mural se titula At Home With Their Books (En casa con sus libros) y puede verse en el Greenwich Village, en el este de la calle octava con University Place. Si el paseante llega de noche, puede verlo desde la calle, a través de los grandes ventanales iluminados de un edificio de la New York University que alberga los estudios de lenguas y literatura. Desde afuera se tiene una panorámica del mural, compuesto por seis grandes paneles. Pero la experiencia de contemplar de cerca el mural es inolvidable.

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Es un maravilloso ejemplo de lo que me gustaría llamar “pintura de investigación”. La artista se propuso hacer los retratos intelectuales de seis escritores neoyorquinos, pero sin pintar su figura. Para ello, Elena Climent leyó a los escritores e investigó concienzudamente sus vidas. Se empapó de sus hábitos, habló con sus familiares, visitó sus casas, buscó en archivos, fotografió libros y objetos que les pertenecieron. Lo que vemos en cada uno de los seis paneles son tres secciones: la parte central presenta el estudio del escritor, arriba vemos su paisaje mental imaginario y en la sección de abajo se encuentra representada su biblioteca. Es increíble el rico colorido de la minuciosa representación de cada objeto, de cada mueble, de cada libro. En realidad, si se busca bien, acabará por encontrarse un pequeño retrato de cada escritor, perdido en algún punto del mural. El mural se encuentra repleto de imágenes, pero no nos saltan encima: el conjunto es extraordinariamente armonioso. Uno tiene la impresión de entrar por una ventana al universo personal de estos escritores. Ellos son, de izquierda a derecha y por orden cronológico: Washington Irving, Edith Wharton, Zora Neale Hurston, Frank O’Hara, Jane Jacobs y Pedro Pietri. Puede verse arriba una reproducción de todo el mural.

Detalle del panel de Washington Irving

Irving es famoso por sus extraordinarios Cuentos de la Alhambra, y aquí vemos el estudio de su casa en Terrytown, al norte de Manhattan. El extremo realismo de Climent, que pudiera parecer una mirada ingenua, es en realidad una visión penetrante y aguda de la vida cotidiana de un escritor. La artista entra en la esfera intelectual a través de pequeños detalles de la vida cotidiana y de la representación precisa de los libros que efectivamente estaban en la biblioteca de cada escritor.

Detalle del panel de Edith Wharton

Edith Wharton escribía sobre la inestabilidad y volatilidad de las clases altas neoyoquinas, y lo hacía por la mañanas en su cama. En el mural vemos su habitación en la residencia de verano en Massachusets. En contraste Zora Neale Hurston era una mujer muy pobre que terminó sus días en una casa de asistencia pública, en 1960. Fue la primera estudiante negra en el colegio Barnard. Novelista y etnóloga, su narrativa incorpora por primera vez el habla popular de los negros del sur de los Estados Unidos.

Detalle del panel de Frank O’Hara

Sigue el loft de Frank O’Hara en Broadway y la calle 10, muy cerca de donde se encuentra el mural: un poeta que escribió unos impactantes versos In memory of my feelings, y que también trabajó como curador en el Museo de Arte Moderno. A continuación aparece, sorpresivamente, el estudio de una urbanista. Es el homenaje de Elena Climent a Jane Jacobs, la mujer que con un libro –un poderoso llamado a darle preferencia a la gente sobre los autos– salvó a Washington Square, a Soho y a Chinatown de ser destrozados por una autopista gigantesca, un segundo piso que hubiese aplastado la vida de los barrios. Por último, el mural se completa con el estudio de Pedro Pietri, un nuyorriqueño muy querido por su comunidad, dramaturgo y poeta.

Los espacios de trabajo de estos escritores están pintados en tamaño real, de manera que el visitante puede entrar furtivamente, aprovechando la ausencia del escritor, para respirar la atmósfera del lugar. Como suele decir Elena Climent, su mural no sólo se refiere a los escritores y a la literatura. Es una exaltación del valor del libro. No quiso presentar (en ausencia) sólo a grandes figuras literarias, sino también a escritores menores. Con ello invita a la gente a ver la escritura de libros como algo cercano, accesible y cotidiano.

Elena Climent, en el centro, mayo 2008

Desde el 1° de mayo de 2008, cuando se abrió al público el mural At Home With Their Books, los escritores mexicanos podrán ampliar sus peregrinajes intelectuales en Nueva York para visitar la atractiva capilla libresca que ha realizado una brillante pintora mexicana.

La artista terminando el mural

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