A veces, despierto entre la niebla
Me saco del pecho el corazón
Y oigo su sonido de tezontle metálico,
Acaso más fuerte que mis lágrimas
Que manchan las huellas
De unos pies ya perdidos,
No los pasos.
Siento cómo alcanzan detrás de los balcones
La claridad de mis turbias emociones:
Caballos o perros sin amo
En caminos de dos o tres autos.
Comprendo el rencor de la luz que proyecta
Esta ya fatal asociación
De mi vida con los días. –
Las leyes de la hospitalidad
La enfermedad dispuso que la escritura se convirtiera, para Juan García Ponce, en la vida misma, en su única vida activa, como dijo Albert Béguin del poeta Joë…
Dos testigos
Primo Levi y Jorge Semprún fueron víctimas de la violencia nazi y reflexionaron sobre ella en obras memorables. En esta nueva lectura, Beck y Canal abordan dos aspectos claves de la…
El avispero sirio
Digan lo que digan los medios y los gobiernos occidentales, Siria no está viviendo una guerra de liberación liderada por unos rebeldes heroicos contra un dictador malvado. Como siempre, las…
Paganos en el paisaje
La raíz indoeuropea pak- ha fructificado en nuestro idioma. De ella derivan palabras que en apariencia nada tienen que ver entre sí: trabajo, paz, pagar, paisaje, pauta, pacato. Este texto…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES