Catarina Vasconcelos. Carta a las madres

Catarina Vasconcelos. Carta a las madres

La metamorfosis de los pájaros, el primer largometraje de Catarina Vasconcelos, es una historia de amor y de ausencias, de fantasmas y de memoria; una película hermosa y emocionante.
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Todas las historias de amor son historias de fantasmas. Esta historia empieza como una historia de fantasmas: Henrique le cuenta a su mujer, Beatriz, que murió ya, que sus hijos están desmontado la casa en la que los criaron. De un plano de sus ojos se pasa a un plano de una escultura de otros ojos, los ojos de Santa Lucía, dice la voz en off. Luego se ve una reproducción de un cuadro de Sorolla, Madre, en el que una mujer descansa en una cama con su bebé. Se ven las dos cabezas y la mano de la madre; es un cuadro casi completamente blanco. Henrique, en voz en off, dice que en ese cuadro siempre la vio a ella con cualquiera de sus hijos: seis. La metamorfosis de los pájaros, el primer largometraje de Catarina Vasconcelos, es una historia de amor y de ausencias, de fantasmas y de memoria; una película hermosa y emocionante.

Retablo de infancia, amor y muerte. La metamorfosis de los pájaros cuenta primero una historia de amor a distancia: la de Henrique y Triz (Beatriz). Henrique, marinero, pasa mucho tiempo en el mar, tanto que un día, después de enterrar un pájaro, los niños se preguntan si su padre en realidad está muerto y por eso tarda tanto. Como no están juntos se mandan cartas. Triz guarda las cartas y también guarda reliquias de la infancia de sus hijos: mechones de pelo, juguetes fabricados por ellos o colecciones de conchas encontradas en el mar. Así, dice, cuando hayan crecido bajaremos al sótano y los veremos cuando eran pequeños. Los niños juegan, tienen confidencias antes de dormir y leen. Cuando se hacen mayores, llegan las inquietudes políticas, y luego, la muerte de Triz.

El hijo se hace padre. La primera parte de la película es un acercamiento a Triz, que llamaba pájaros a sus hijos. La segunda parte cuenta una de las posibles metamorfosis de la película, la de Jacinto, hijo mayor, en padre con el nacimiento de Catarina. La madre de Catarina muere joven, diecisiete años después del nacimiento de su hija. En la película se cuenta con una voz en off sobre la foto del momento en el que la madre coge en los brazos a Catarina inmediatamente después de nacer, de manera evidente pero no subrayada viene a decir que la muerte y la vida forman parte en realidad de lo mismo. En otro momento de la película se dice que los muertos no saben de los muertos, la muerte es cosa de los vivos, y seguramente es verdad. Catarina y Jacinto están unidos también por la ausencia de sus madres. Hay una secuencia en la que las voces en off se intercalan y recuerdan lo que cada uno reconoce en él de su propia madre.

Bodegones filmados. La metamorfosis de los pájaros está hecha a base de bodegones filmados: un pollo que se trocea, la familia posando en el sofá, las reliquias, un bosque… hay poca acción y los planos suelen ser estáticos, se toman su tiempo para que surja el misterio. Y sin embargo no son densos, no sé exactamente cómo consigue Vasconcelos hacer esta película tan íntima y a la vez tan universal; en la que la palabra es muy importante, es casi un libro filmado, pero con un sentido de la narración visual marcado. Hay muchos juegos con espejos, y planos impresionantes en bosques que parecen inventados; hay juegos con cortinas y con el agua en la que nadan. Y al final, sobre fondo negro, se oye una grabación real de Triz y los niños a Henrique.

Memoria, realidad y ficción. Hacia el final de la película, Catarina cuenta lo que le dijo su padre cuando leyó el guion, y lo hace en voz en off sobre un plano del padre sentado. No todo ocurrió así, dice que le dijo, ni siquiera me llamo Jacinto. La metamorfosis de los pájaros es una película sobre la memoria y los objetos que la contienen: pienso en la escena en la que los hijos queman las cartas de Triz y Henrique, a petición de Henrique. Es un momento triste: por un lado, cumplen un deseo legítimo y al mismo tiempo están borrando las huellas de su madre. Después enseña la casa, tomada por las plantas que han crecido: mientras estaba cerrada las semillas que Triz esparció por la casa brotaron. Y supongo que algo así pasa con los muertos: dejan cosas que no se ven, pero que acaban por florecer cuando no están.

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