Un Aleph simple

Arqueros, ilusionistas y goleadores

Osvaldo Soriano

Traducciรณn por Ediciรณn y prรณlogo de รngel Berlanga

Altamarea

Madrid, 2023, 280 pp.

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โ€œNo habรญa gran cosa para divertirse en aquel pueblo. Las calles eran de tierra y para ver el asfalto habรญa que salir a la ruta, que corrรญa recta, entre bardas y chacras, desde General Roca hasta Neuquรฉn. Cualquier cosa que llegara de Buenos Aires se convertรญa en un acontecimiento. Eran treinta y seis horas de tren o un aviรณn semanal carรญsimo y peligroso, de manera que solo recuerdo la visita de un boxeador en decadencia que fue a Roca, al equipo de Banfield, que llegรณ exhausto a Neuquรฉn y a unos tipos que se hacรญan pasar por el trรญo Los Panchos y llenaban el salรณn de fiestas del club Cipolletti. Los diarios de la capital tardaban tres dรญas en llegar y no habรญa ni una sola librerรญa ni un lugar donde escuchar mรบsica o representar teatro. Recuerdo un club de fotรณgrafos aficionados y la banda del regimiento que una vez por mes venรญa a tocarle retretas a la patria. Entonces solo quedaban el fรบtbol y las carreras de motos, que empezaban a ponerse de moda.โ€

Osvaldo Soriano naciรณ en Mar del Plata en 1943 y muriรณ en Buenos Aires en 1997; cuando escribiรณ las lรญneas anteriores tenรญa unos cincuenta aรฑos y el mundo era tan distinto del que habรญa conocido en una infancia y una adolescencia girรณvagas โ€“su padre trabajaba en Obras Sanitarias y era trasladado habitualmente: a San Luis, a Rรญo Cuarto y mรกs tarde a Cipolletti, en la provincia de Rรญo Negroโ€“ que debรญa de haber olvidado que, como afirmรณ Raymond Williams, โ€œlas nostalgias de los demรกs nos ofendenโ€. โ€œEscuchรกbamos a Billy Cafaro y quizรกs a Eddie Pequenino, pero yo no iba a bailar porque eso me parecรญa cosa de blandosโ€, recuerda en โ€œPrimeros amoresโ€, el texto con el que abre Arqueros, ilusionistas y goleadores. No es fรกcil explicar a un lector espaรฑol y a uno mexicano de quรฉ modo resuenan en uno argentino la desposesiรณn sobre la que Soriano escribe, los nombres de Cafaro y de Pequenino, la palabra โ€œretretasโ€. Explicarle a un lector argentino todas estas cosas โ€“y la razรณn de los nombres de los clubes Honor y Patria, Estrella Polar, Laureles Argentinos y Excursionistasโ€“ es innecesario, o deberรญa serlo. Soriano publicรณ Triste, solitario y final, su primera novela, en 1973; habรญa comenzado a trabajar como periodista unos diez aรฑos antes y ya escribรญa en algunos de los medios mรกs importantes del paรญs, Primera Plana, Panorama, La Opiniรณn y Noticias: por consiguiente, en 1976 tuvo que exiliarse. Publicรณ dos novelas antes de regresar a Argentina, No habrรก mรกs penas ni olvido (1978) y Cuarteles de invierno (1980): para cuando volviรณ al paรญs, en 1984, era uno de los escritores argentinos mรกs leรญdos de su generaciรณn, un estatus que ratificaron sus siguientes novelas โ€“A sus plantas rendido un leรณn (1986), Una sombra ya pronto serรกs (1990), El ojo de la Patria (1992) y La hora sin sombra (1995)โ€“, sus recopilaciones de artรญculos, las adaptaciones a la pantalla de muchos de sus libros y sus contratapas en el periรณdico Pรกgina 12, en el que trabajรณ desde su fundaciรณn en 1987 hasta su muerte.

Escribir literatura popular, trabajar para la prensa y vender muchos libros no son cosas de las que un escritor deba abochornarse โ€“aunque tampoco sirven para derivar de ellas una opiniรณn sobre la calidad de su obra: hay literatura popular pรฉsima y magnรญfica; en los periรณdicos, escritores solventes y simples trols con nombre y apellido; que muchas personas compren un libro no es sinรณnimo de que el libro sea bueno y ni siquiera de que sea realmente leรญdo, etcรฉteraโ€“, pero a Soriano lo penalizaron, y la universidad argentina nunca mostrรณ demasiado interรฉs en su trabajo, en oposiciรณn al de muchos autores de su generaciรณn, algunos de ellos singularmente menos talentosos. Sin el apoyo de la universidad, y tras su muerte, su obra, a pesar de haber continuado siendo leรญda, parece haber caรญdo en el cono de sombra del que intentan sacarlo ahora la pequeรฑa editorial espaรฑola Altamarea y el periodista argentino รngel Berlanga: la primera publicรณ este aรฑo Cuarteles de invierno y Berlanga, que es editor y prologuista de Arqueros, ilusionistas y goleadores, acaba de publicar Soriano, una biografรญa del autor.

Quizรกs nuestra รฉpoca pueda hacer escaso uso de expresiones como โ€œinsidersโ€, โ€œfulbรกsโ€, โ€œjasโ€, โ€œcentrofรณbalโ€, โ€œwinesโ€, que โ€“para Soriano, que jugรณ como centrodelantero en equipos semiprofesionales durante su juventudโ€“ son testimonio de una รฉpoca especรญfica, con su sensibilidad y su orden determinados: pero, habiendo reducido la รฉpica en el fรบtbol a una cuestiรณn de traspasos y conquistas amorosas de los jugadores, harรญa bien en prestar atenciรณn a los personajes de este libro, defensores de extremada y gozosa violencia, รกrbitros acomodaticios, comisarios que encarcelan a los visitantes cuando ganan al equipo local, delanteros temerarios que prefieren pasar por la cรกrcel a arruinar una jugada de gol, jugadores tuertos, entrenadores perseguidos por la mala suerte que โ€œrevolucionanโ€ las reglas del juego colando en el campo un duodรฉcimo jugador. De sus vidas modestas y sus afanes modestos en los campos de juego al borde del desierto Soriano supo extraer una รฉpica particular, una literatura popular cuyos referentes pueden encontrarse en la muy poco popular literatura de Jorge Luis Borges, Ernest Hemingway y Raymond Chandler โ€“a quien Soriano definiรณ en una ocasiรณn como un โ€œromรกntico irรณnicoโ€, algo que tambiรฉn podrรญa haber dicho de sรญ mismoโ€“ y una moral: si las victorias son relativas tambiรฉn lo son las derrotas, parecen pensar los perdedores de sus libros. El autor de Triste, solitario y final extrajo tambiรฉn de esas vidas un documento de รฉpoca, un modo de hablar de polรญtica โ€“es sorprendente descubrir la mucha que hay en estos relatos que, aparentemente, โ€œsoloโ€ hablan de fรบtbolโ€“ y una risa franca, inocente como los filmes de Mack Sennett y la candidez de Buster Keaton. Pero Soriano no fue un escritor inocente, y este libro incluye, entre otros textos, โ€œOtoรฑo del 53โ€, un Aleph simple en el que se superponen todas las imรกgenes argentinas del siglo XX y es uno de los mejores cuentos que se hayan escrito en ese paรญs en cualquier รฉpoca. ~

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Patricio Pron (Rosario, 1975) es escritor. En 2019 publicรณ 'Maรฑana tendremos otros nombres', que ha obtenido el Premio Alfaguara.


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