Me gustan los italianos —ellos son como los grusinos:
sangre caliente y vino seco.
Me gustan las naranjas italianas
y también las de otros lugares.
Me gustan los macarrones con el nombre de espaguetis
y el sol sureño y el sur soleado.
Sueño con hijos italianos
y un esposo italiano
y el mar alrededor…
sueño en Venecia y las góndolas
y mi yate que amarrado me espera
y mis niños que van a una escuela italiana
y mi esposo italiano que alborotado conversa, como el mar. –
Elena Kazantzeva (1968): Publicó en Riga, Letonia, un único libro de poemas, en 1992.
La casa de la poesía
I. Al paraíso sólo se entra una vez, después de la muerte. Expresión atribuida a Mahoma sobre Damasco, entonces un oasis surcado por las aguas del Barada, inundado…
El huésped, de Joon-ho Bong
Este filme coreano es una de las sorpresas del verano. Película de monstruos y pocas pretensiones, resulta efectiva porque se toma la molestia de dibujar personajes entrañables en medio de…
Tres mujeres
En la segunda mitad del 2016, tres películas mexicanas ingresaron al top ten de los títulos más taquilleros en la historia del cine nacional: ¿Qué culpa tiene el niño?, de Gustavo Loza; No…
A vueltas con Chaves Nogales
Para algunos españoles el doble exilio no constituyó, en las décadas de 1930 y 1940, una experiencia en nada excepcional –menos todavía para otros muchos europeos, como los alemanes o…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES