Pensemos en la posibilidad de borrar el miedo en los cerebros de las mujeres y los hombres abusados sexualmente, o en quienes fueron torturados a cambio de información.
Los chicos rusos no quieren ir a la guerra. Es normal, nadie quiere hacer nada, y menos que le maten, y menos que le mutilen. Ni pasar hambre ni sed ni miedo ni privaciones. El mundo había…
Tengo que salir. Me llama la atención que la gente parece manejar con cuidado y se atarea en poner en evidencia, en algunos pequeños detalles, una elemental solidaridad ciudadana. El pánico es…
La prosa del Pete Hamill columnista tuvo su raíz en el habla de transeúntes y turistas, en la calle que parece sendero entre los rascacielos de Nueva York.