Recuerdo nítidamente a los primeros colombianos que ví: eran unos infortunados cirqueros costeños, varados en un baldío de Prado de María, mi barrio natal, un suburbio pobretón de la capital…
Desde su título hay equívocos. En primer lugar, tal vez porque los instrumentos de edición actuales ponen trampas a editores y correctores, se les fue en la propia portada un error garrafal:…
Loser El día que me llevaron el carrodel parqueo de mi arrendamientolas luces en el interiorseguían apagadas. Tuve que pedir un taxie ir a buscarlocomo a un niño que no respondióninguna…
Este texto ofrece al lector cuatro sencillos tips para discernir la verosimilitud de una determinada teoría conspirativa y elaborar teorías propias con un mínimo de rigor y coherencia.