Conciencia y química

AÑADIR A FAVORITOS

Estimado Sr. Director:
Por alguna razón que nos cuesta trabajo elucidar, pero que solemos asociar con el prejuicio cultural que divorcia las ciencias naturales de las humanidades, los interesados en el desarrollo de las disciplinas médicas y biológicas celebramos la más reciente edición de Letras Libres sobre los problemas y retos que actualmente plantean  estas áreas del conocimiento.
     En mi caso particular, me interesaron las brillantes —y, en la misma medida, abrumadoras— reflexiones sobre la naturaleza de la conciencia humana y la posibilidad del cerebro para contemplarse a sí mismo como objeto de estudio. Y sin embargo, considerando el interés generalizado que despiertan las preguntas sobre la materia de la que se compone aquello que llamamos identidad, no dejé de echar de menos en su revista una reflexión más profunda sobre la manipulación química de la conciencia, que, a la par de los avances en la psiquiatría, cada vez más se convierte en una cuestión de resonancias éticas.
     Espero que mi sugerencia pueda ser considerada en el caso de una futura reincidencia de Letras Libres en tópicos tan apasionantes. También, espero que, como fue el caso de su último número, continúen atendiendo la amplia gama de intereses de su creciente número de lectores. ~