Mi pelo ralo, mi vello cano comunican
mi ceño mientras se pliega o alisa comunica
mi pelvis cuando marcho vaya que comunica
mis nerviosas meninges en clave comunican
mis granos, por supuesto, también mis codos
según su circunstancia comunican
mis uñas del blanco al negro
crecientes o menguantes comunican
mis ostentorias manos comunican
comunica la palma, la falange, incluso el guante
como mi aliento ya largo ya corto comunica
mis ojos cristalinos o inyectados
parpadeando y pestañeando comunican
la ojera y la lagaña comunican
mi boca toda comunica
la bóveda, el velo, la saliva
pulsátil, cualquier parcela de mi porosa piel,
todo órgano, todo músculo, toda membrana
el cuerpo completamente comunica. –
Una estética del compromiso
Pocas veces una obra abierta en tantos frentes (ensayo, novela, cuento, reportaje…) muestra tal coherencia interna entre su respuesta moral y la sensibilidad que la nutre. “Si no…
La oreja de Van Gogh
En esta pintura, Still Life: Drawing Board with Onions (1889), podría encontrarse, al fin, la respuesta al ya gastado misterio de la oreja de Van Gogh. Según un grupo de…
La novela luminosa
Un relato también interrumpido por divagaciones, piezas importantes del engranaje textual que sobre todo protegen la negación de la escritura.
La invasión, de Oliver Hirschbiegel
Este tercer remake de la seminal Usurpadores de cuerpos es una efectiva pieza de entretenimiento, que no llega, sin embargo, a superar a sus antecesoras (sin contar la fallida versión de Abel…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES