En la letrilla “Las dos edades de un poema”, de Antonio Deltoro, deslizamos una equivocación. En la página 111 del número 60, de diciembre (1a columna, al final), se lee: “…’Tesoros’ es una corta enumeración hábilmente desordenada de nombres, del ‘laúd’ a la ‘pelota’, y de espacios en blanco que, reforzados únicamente por comas, el peón de los signos, resultan en una de las más notables demostraciones de la eficacia de la humanidad, de lo que se puede hacer con unas pocas palabras bien dispuestas…” En realidad, el autor escribió “la eficacia de la humildad”. Pedimos perdón al amigo Deltoro, y a los lectores. (Nuestro error de captura y lectura no deja de recordarnos que la humildad puede y suele volver eficaces a los humanos.) ~
Fantasías sobre la literatura de gente que no está en la literatura
La gente que no forma parte del mundillo de la literatura tiene diversas fantasías acerca de cómo ese mundillo funciona. En este texto, un breve y muy incompleto catálogo de esas fantasías.
Querido ingeniero Carlos Slim
Ahora que es usted el hombre más rico del mundo y todo, tengo un favor muy importante que pedirle de la manera más atenta: ¡¡¡Ordénele a quien se encarga de las tiendas Sanborn’s que me…
El grimorio de los vencidos
Ciertas desgracias favorecen el alma. Perder a los padres ennoblece: nos hace adultos que nunca más recurrirán a nadie, que serán en adelante pilares de la…
Estimado Dr. Semmelweis:
Continúa la serie de cartas dirigidas a investigadores, pensadores, inventores o polemistas muertos para contarles qué ha sucedido tras su descubrimiento o propuesta.
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