En la letrilla “Las dos edades de un poema”, de Antonio Deltoro, deslizamos una equivocación. En la página 111 del número 60, de diciembre (1a columna, al final), se lee: “…’Tesoros’ es una corta enumeración hábilmente desordenada de nombres, del ‘laúd’ a la ‘pelota’, y de espacios en blanco que, reforzados únicamente por comas, el peón de los signos, resultan en una de las más notables demostraciones de la eficacia de la humanidad, de lo que se puede hacer con unas pocas palabras bien dispuestas…” En realidad, el autor escribió “la eficacia de la humildad”. Pedimos perdón al amigo Deltoro, y a los lectores. (Nuestro error de captura y lectura no deja de recordarnos que la humildad puede y suele volver eficaces a los humanos.) ~
Carter siempre la mete dos veces
Jimmy Carter, que fue presidente de Estados Unidos por el Partido Demócrata, fue a Cuba y dijo que el embargo tenía que acabarse. No dijo que Cuba necesitaba urgentemente acabar con su…
Prohibidas las putas
Se dice que Mark Twain fue el primer escritor que usó la máquina de escribir para redactar una novela, Huckleberry Finn, hace ya más de un siglo. También se dice…
Postales de mujer en llamas
La mujer que arde y quema se llama Eve Babitz y todos la conocen y muchos, claro, desearían no haberla conocido; porque acercarse demasiado a ella y entrar en su vida equivale a salir quemado.…
Fantasías sobre la literatura de gente que no está en la literatura
La gente que no forma parte del mundillo de la literatura tiene diversas fantasías acerca de cómo ese mundillo funciona. En este texto, un breve y muy incompleto catálogo de esas fantasías.
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES