Sr. director:
Estoy de acuerdo con María Minera (Letras Libres, junio de 2005) en que la idea de la Compañía Nacional de Teatro de escenificar tres obras de Shakespeare es una medida desesperada. Puedo incluso estar de acuerdo con sus puntos de vista críticos sobre alguna de las puestas en escena. Y, sin embargo, la patada de ahogado de la cnt está funcionando: hasta Letras Libres, que desde sus inicios ha mostrado un desprecio absoluto por el teatro (ver como ejemplo el num. 7, de 1999, donde en el recuento de “Un siglo de literatura” la dramática ni siquiera existió), ha abierto un espacio para comentarla. –
-Witold Gombrowicz-
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