Señor director:
Escribo desde Venezuela y cuando observo lo que Villoro es capaz de hacer con una fotografía [Letras Libres no. 83], cuando termino de leer su excelente novela El Testigo, me embarga una especie de vergüenza ajena por los “distinguidos” miembros del Premio Rómulo Gallegos a quienes Villoro sólo les sirvió para colocarlo en la lista de los oscuros finalistas mientras se premiaba a un escritor español muy menor pero que había hablado bien de la manoseada revolución chavista. En Venezuela hay una legión de lectores clandestinos que reconocen a Villoro como heredero de esa magnífica literatura que es la mexicana. –
Cuatro apuntes pujolianos y una coda
Las caras de la mentira. Hay mentiras tan egregias que hasta al mentiroso le cuesta aclararlas: ¿Cómo pudo Armstrong repetir mil veces que no era un tramposo mientras ganaba siete Tours…
Non menealle (Lucretivs I)
Erudita pesquisa llevome (nóteseme lo erudito) a los fértiles terrenos de mi nunca suficientemente ponderado amigo Titus Lucretivs Cari (99-55 a.C.) ¡Qué encantador y sabio paréceme! Citarelo…
La herencia y la novela
La Universidad de Zaragoza reunió recientemente a Ignacio Martínez de Pisón y a Javier Cercas. Los dos autores hablaron de su oficio y de El monarca de las sombras, el libro más reciente de Cercas.
¿Cómo diseñar una cárcel a prueba de fugas?
Nuestra videoletrilla de este mes retoma el problema de la seguridad en las prisiones para insistir en el pernicioso efecto que la corrupción tiene, incluso en los penales mejor diseñados.
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