Estimado Mario Escobar :
Cuando usted tenga la formación, la integridad, la capacidad crítica y el sentido de lo político de Ibsen Martínez, quizá se pueda plantear una sana discusión. Lo que ocurre acá en Venezuela es muy grave incluso para los propios adeptos del gobierno del presidente Chávez. Sólo piense en una cosa muy sencilla: todo depende del parecer, del actuar, de una sola persona. Desde una política macroeconómica a una reforma del poder judicial, desde la entrega de una cédula o un pasaporte hasta el simple aumento de los sueldos de un gremio. Todo pasa por las manos de nuestro presidente y eso es contrario a toda práctica democrática. Si, como dice Gabriel Zaid, la cultura es diálogo, en Venezuela estamos muy mal. No se puede dialogar si todos nos tenemos que poner las particulares franelas o camisas rojas. Lea más a Martínez y verá otras facetas. Sigue siendo una voz lúcida en medio de esta voracidad llamada revolución. –
En la línea
Es harto conocido lo engorrosos que resultan los procesos de solicitud de visas y permisos de viaje. Aunadas a las incomodidades personales está también una industria emergente de la migración.
Fade out
Nota introductoria Rafael Menjívar Ochoa fue un mexicano singular. Nació en El Salvador (1959) pero cuando era un adolescente se fue a México, escapando de la violencia política. Vivió en el…
El desgarrado
Vientos de raíces montañosas, arboladas fugas de montañas, torrentes de alas en ascenso, ríos de caídas en los valles, temblor de castas bestias: todo se…
Hablarle en necio
La presencia de Shakespeare es más visible en la cultura anglosajona contemporánea que la del teatro del Siglo de Oro en el mundo de habla hispana. Este ensayo rastrea la historia y las…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES