Las blancas están en zugzwang:
no les queda sino mover el rey
de un cuadro a otro
esperando maniobras terribles
contra su enroque sitiado:
mosca pataleando en la telaraña.
También yo estoy en zugzwang:
no me queda sino moverme
de un cuarto a otro
esperando malas noticias
inevitables
como la caída lenta de la noche. –
¿Quién observa a los relojeros?
Octubre de 1985. Un hombre corpulento, héroe de guerra, muere violentamente. Alguien aún más fuerte lo levanta en vilo para lanzarlo por la ventana de su apartamento…
Julien Benda, una vez más
En una imagen que lo retrata endiabladamente bien, Julien Benda se presenta a sí mismo, feliz, en travesía en medio del Océano Atlántico, encerrado en su camarote, escribiendo como si…
Objetos sexuales
Por su capacidad de conjuntar la erudición con el lirismo, muchos consideran a Eliot Weinberger como una de las voces más singulares de la prosa estadounidense y un renovador del ensayo…
Literatura infantil y juvenil: una historia interminable
En los últimos años ha crecido la oferta de libros para niños y jóvenes, con títulos que responden a sus deseos, características e intereses. La oportunidad para la industria editorial es…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES