Hierven las papas. Entre nubes
de vapor lo veo, lo escucho
hablar con una suerte de retórica
mal estudiada pero convincente.
(Sonrío al pensar
en lo que diría Demóstenes,
mi vecino.)
Más allá de la imagen:
restos de cebolla,
un cuchillo, una tabla. Cuando dice
“la sola bondad lo puede todo”,
yo veo un desierto,
cadáveres entre palmeras,
una guerra perdida.
La visión se condensa cuando escucho
“la verdad es esto que os digo”.
Hierven las papas,
la luz parpadea y se apaga,
¡otra vez!
Limpio mi sudor
con el dorso de la mano;
preparo la sopa que comerán algunos,
añado un poco de sal.
Pero la visión se afirma en el aire. ~
Sudáfrica: laberinto de paciencia
Caminar por cualquier zona de Johannesburgo, que a ojos africanos es una frenética urbe que nunca para, permite encontrar a muchas personas sentadas o recostadas con la mirada perdida en un…
La arbolada
para Leonor Báez Todo lo que pasaba con pesar fluía. Las piedras sobre el pasto como telas en los ríos lavadas. (No había agua.) Veía a los amantes en los peñascos que una vez bajaron de la…
Cimbra ¿Cuál es el origen de la exposición? (I)
Josefa Ortega, curadora de la exposición Cimbra: formas especulativas y armados metafísicos en el Museo de Arte Moderno.
El grimorio fantasma de ¿Abdul Alhazred?
Aunque la crítica anglosajona considera a Lovecraft un autor de tercer orden, lo cierto es que poseía refinados recursos para el juego literario.
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES