Observaciones varias

Nuestra vida está llena de pequeñas contradicciones y extravagancias que solemos pasar por alto. Este brevísimo registro de algunas de ellas es una invitación a detenernos a observar, como decía Borges, la rareza fundamental del mundo.
AÑADIR A FAVORITOS
Please login to bookmark Close

No se puede decir que la existencia del cosmos no es buena, que la existencia de la vida no es buena, que la existencia de la especie humana no es buena. Pero lo dice Kant, en el primer párrafo del primer capítulo de su Fundamentación de la metafísica de las costumbres (traducción de Manuel García Morente): “Ni en el mundo, ni, en general, tampoco fuera del mundo, es posible pensar nada que pueda considerarse como bueno, sin restricción, a no ser tan solo una buena voluntad.”

Parece un lapsus, en vez de “Ni en el mundo, ni, en general, tampoco fuera del mundo, es posible pensar nada que pueda considerarse como malo, sin restricción, a no ser tan solo una mala voluntad”.

Otro lapsus: Hannah Arendt (Eichmann in Jerusalem. A report on the banality of evil) escandalizó por el subtítulo de su libro. Dijo “la banalidad del mal”, cuando quería decir: “la banalidad de los malvados”.

Nietzsche inventó la palabra Moraline (moralina), para fustigar el moralismo. Pero lo padeció. Un sermón contra los sermones sigue siendo un sermón.

Mientras representaba El enfermo imaginario, Molière sufrió un ataque de tos tuberculosa. Terminó como pudo, y horas después murió.

Aldous Huxley, en Los demonios de Loudun (capítulo “Las posesas”), atribuye al jesuita Jean-Joseph Surin (1600-1665): “Acepto todas las cruces que Dios me envíe, pero no salgo a buscarlas.”

La Primera Guerra Mundial (entre más de 30 países, 1914-1918) dejó unos 20 millones de muertos (la mitad civiles) y millones de heridos, baldados, desaparecidos, huérfanos, hogares rotos. El horror fue documentado en reportajes y fotos de la prensa, así como en videos de los noticieros de cine. Lo cual, paradójicamente, indujo un progreso moral, inédito en la historia: el desprestigio de la guerra. Que aumentó en 1945, por los horrores de las bombas atómicas.

Cuando estaba escribiendo la Biblia, Dios se impacientó. Parecía un cuento de nunca acabar.

Cumbres literarias: los Salmos (escritos entre 1400 y 400 a. C.), el Cantar de los Cantares (entre 970 y 931), las Epístolas de Pablo (entre 50 y 67) y el Evangelio de Lucas (entre 70 y 90).

Los Evangelios empezaron como literatura oral. El primer texto escrito del cristianismo fue la Epístola de Pablo a los cristianos de Tesalónica.

Buscar razones para creer es no creer. La fe se adquiere por contagio de los creyentes. La razón sirve para depurar las creencias, no para sustentarlas.

El DRAE no registra status, latinismo tomado del inglés; tampoco status quo; pero sí statu quo ‘Estado de cosas en un determinado momento’, sin marcarlo como arcaísmo. En el español actual, como en inglés y en francés, se usa status quo, no statu quo.

Es más fácil retomar lo que estabas escribiendo que empezar de cero. Si tienes que interrumpir, no dejes todo cerrado. Déjalo a medias. (Consejo de Hemingway.)

Escribir de lo que sabes, como llenando un formulario, es fácil. Lo difícil es escribir de cosas que no sabes hasta que las escribes.

No hay que traducir todo. Petrushka se reduciría a Pedrito.

Cuídate de los que no saben decir: “No sé.” Los que tienen respuestas para todo, aunque estén equivocadas. En particular, cuídate de Copilot.

Una tabla de multiplicar no multiplica, no piensa, no sabe si tiene razón. La inteligencia artificial, como las tablas de multiplicar, es obra de la inteligencia humana para ayudarse.

Maravillosas navajas suizas: sirven para todo y no se usan.

Basta una sola palabra para arruinar una vida.

Vivir se ha vuelto tramitar. Y lo más odioso de vivir así es la satisfacción que dejan los trámites cumplidos; como si, perdiendo el tiempo, se hubiera hecho algo.

En cuanto pueda, tomaré dos horas de vacaciones.

Es increíble hasta dónde puede rodar y esconderse una píldora que se cae.

El miedo a la belleza es el miedo a detenerse, en vez de progresar. ~


    ×

    Selecciona el país o región donde quieres recibir tu revista: