Muchas de las acertadas observaciones de Zaid en “Inteligencia sin palabras” (Letras Libres, 111) son evidentes en personas que han sufrido derrames cerebrales. Yo he experimentado de primera mano cómo mi esposa y yo hemos desarrollado patrones de comunicación alternativos después de que ella sufrió un derrame cerebral que le afectó severamente el área del temporal izquierdo, donde se aloja el centro del habla. Ella, al no poder expresarse con palabras, desarrolló un sinnúmero de alternativas de comunicación. Lo difícil es cuando tiene que explicarme algo por teléfono y no puedo verla. Confío que con los avances recientes de los videoteléfonos resolvamos esto. ~
Uniformes por abajo
En una de las más conocidas tiendas españolas de ropa no era posible encontrar, en las últimas rebajas, prendas que no fueran de color gris o negro, o un…
Detrás de las páginas: Marzo 2016
Recorremos en un podcast el contenido de nuestro número de marzo, en voz de algunos de los autores que escriben en él.
La lección de escritura de Agota Kristof
En la primera y más importante de sus novelas, El gran cuaderno, la escritora húngara Agota Kristof incluyó una auténtica lección de escritura. Una explicación que es, al mismo tiempo, una…
Dos testigos
Primo Levi y Jorge Semprún fueron víctimas de la violencia nazi y reflexionaron sobre ella en obras memorables. En esta nueva lectura, Beck y Canal abordan dos aspectos claves de la…
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