|
Aquí está la cañada, una tira de piel que cubre la brecha como un puente colgante. Del grosor de un paño, tiembla con la sangre que corre debajo. Algo menos tangible cursa allí también, una burbujeante zanja de imágenes: el gato casero que se estira; llaves de coche que suenan y atrapan la luz; duelas con nudos de oscuros ojos de animal; la ventana con su cambiante cuadrante de cielo. Todas las cosas iguales, cada una un asombro, y todo sin que medie el habitual agarre de la mente a un por qué y a un y qué. Frunces el seño ante una descolorida piña en el papel tapiz, y la membrana palpita más fuerte. Tengo cuidado al peinar tu ralo pelo castaño. Al cantar tu nombre me apropio de un tono que nunca uso al hablar. Las palabras no importan; estoy diciendo bébeme mientras puedas, como leche. Déjame ser carne y franela, manos que sueltan tu arrugada manta. Conóceme por el olor antes de saber mi nombre, antes de que las manijas se vuelvan manijas, antes de que las puertas suelden. ~
Traducción de Pedro Serrano
|
Del Casorio
Señores del jurado,ahí les mando de vuelta en automóvil nupcial a esa mujer que no me es, escasa de encantamiento, puro pelo ronco abajo, ahí van las dos tetas testigas ya usadas por múltiple…
Fuera del Partido
Autobiografía de Federico Sánchez, de Jorge Semprún, escritor premiado con el Formentor y el Fémina –por sus novelas El largo viaje y La segunda muerte…
Mujeres y curiosas
Fabiola Gianotti me recuerda la participación y actitud de algunas otras mujeres en momentos trascendentales del descubrimiento científico.
Tres
Detrás de la líneaen el escenario, el titiritero único y proverbialsostiene al títere inocente sin rostro, con rostro:Tinta bicolor recrea al calendariode los mismos mimos de circo.El…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES