Estimada Sabina Berman:
Sin duda alguna, su artículo de noviembre esclarece la figura de Pinter en diversos niveles. Primero, plantea un esbozo generalizador y clasificatorio del trabajo y personalidad de Hal Pinter, propio para aquellos que continúan practicando el rito “avant garde” del que habla la Sra. Berman. Sin embargo, el texto también contiene un segundo plano (quizá escrito por la autora retomando la teoría teatral de la lasaña) en donde establece paralelismos con otros escritores de teatro angloparlante, lo que permite al lector teatral más aguzado dimensionar la obra de Pinter para entenderla dentro y fuera del escenario. Como siempre, Sra. Berman, es un placer leerla. –
Poder ciudadano
La ciudadanía no es un estado del ser, es un ejercicio social, un músculo que hay que vigorizar con la práctica continua, con la presión sin pausa dirigida al poder público, para que se abra y…
Se non è vero, è ben trovato
1Desde la guerra de 1846-1848 entre México y Estados Unidos, de la que sobreviven unos cuantos daguerrotipos maltrechos, ningún conflicto bélico ha quedado fuera del…
Baltasar Gracián
Se cumple el cuarto centenario del nacimiento del jesuita Baltasar Gracián, espíritu sutil, prosista barroco sólo superado por Quevedo y autor de clásicos de la…
Twitter contra los ayatolás
Twitter es una red social que tiene como característica destacable que los mensajes entre sus usuarios no pueden exceder los 140 caracteres. Exactamente los que ocupé en la…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES