Señor director:
Escribo desde Venezuela y cuando observo lo que Villoro es capaz de hacer con una fotografía [Letras Libres no. 83], cuando termino de leer su excelente novela El Testigo, me embarga una especie de vergüenza ajena por los “distinguidos” miembros del Premio Rómulo Gallegos a quienes Villoro sólo les sirvió para colocarlo en la lista de los oscuros finalistas mientras se premiaba a un escritor español muy menor pero que había hablado bien de la manoseada revolución chavista. En Venezuela hay una legión de lectores clandestinos que reconocen a Villoro como heredero de esa magnífica literatura que es la mexicana. –
El voto y su sombra
En una reciente emisión de debate político en Telemadrid, Joseba Arregi, la voz más razonable del nacionalismo vasco, formulaba un diagnóstico pesimista al hacer balance de la legislatura que…
Todos los hombres del diccionario
The Future Dictionary of America es una broma; pero es una broma muy seria: busca esclarecer y comentar la influencia terrible y el paso devastador y lo que quedó después del…
En la línea
Es harto conocido lo engorrosos que resultan los procesos de solicitud de visas y permisos de viaje. Aunadas a las incomodidades personales está también una industria emergente de la migración.
Postal desde el volcán
Los niños que recojan nuestros huesosnunca sabrán que fueron, una vez,veloces como un zorro en la colina; que en otoño, cuando las uvas tornanmás recio al aire recio con su aroma,tenían un ser…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES