Señor director:
Escribo desde Venezuela y cuando observo lo que Villoro es capaz de hacer con una fotografía [Letras Libres no. 83], cuando termino de leer su excelente novela El Testigo, me embarga una especie de vergüenza ajena por los “distinguidos” miembros del Premio Rómulo Gallegos a quienes Villoro sólo les sirvió para colocarlo en la lista de los oscuros finalistas mientras se premiaba a un escritor español muy menor pero que había hablado bien de la manoseada revolución chavista. En Venezuela hay una legión de lectores clandestinos que reconocen a Villoro como heredero de esa magnífica literatura que es la mexicana. –
¿A quién le importa la primera dama?
El seguimiento al personaje de la primera dama, en tanto figura pública ha pasado al terreno de la adjetivación denigrante.
Re-orientándome
"Esto", dijo Tim Goldbaher, recorriendo el ámbito con el brazo, "es la nueva China". Estábamos en un sombrío bar de Beijing llamado Nashville,…
Recalada en mares inexplorados
I Con sólo navegar en una nueva dirección tú bien podrías ensanchar el mundo. Has…
Malthusiana
Los libros se multiplican en proporción geométrica. Los lectores, en proporción aritmética. De no frenarse la pasión de publicar, vamos a un mundo con…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES