Vista desde el ángulo fantasma donde el observador
alguna vez estuvo
la cristalinización del aire que se solidifica
atrapado en su propio giro
captura en su origen
la forma aún a punto de transflorarse
la elusiva figura que se desprende de la vista
en el instante en vilo en que cesa de no ser
y todavía no es
Compleja luz hecha de hilos sonoros
y reflejos vidriados
de líneas que deliran
y luminosos trazos que forman y deforman finas ondas
Espejo sin imagen
de un objeto de luz inexistente
o un poema de vidrio
se dijera
que se piensa anterior a toda idea
(y a toda percepción)
y por sí solo al esbozarse se leyera
Este es el nacimiento de la luz
y el de la imagen mental en estas hojas de vidrio
superpuestas
las partículas cósmicas del verso
fluctuando en el vacío
y las formas borradas por las mismas líneas
que delinean su inefable vértice
cuyo brillo
en su translúcida invisibilidad
es el del signo desnudo
que encarna en sí mismo
Oscilación visual en el hueco de las palabras
ingénita luminosidad del acto de pensar como un espejo
la cristalinidad de la luz no visible
la plenitud lumínica en su brutal pureza cegadora
contenida en este objeto de sombra resonante
que acaso revelara
tornasolándolo
el nudo de raíces desleídas que colma su esfera vacía
como el núcleo del sol que en el ocaso
por un instante incierto fuera visto
Y los dos filos de la imagen
resplandor y pensamiento que se alternan y trastocan
en su im-
palpable e incolora in-
corporeidad
son tan solo las intermitencias del reflejo
su lumínico eco
entre unos dedos fantasmales
de los que aún antes de formarse
la forma se retira
en su cristalidad indiscernible
Y solo resta ya
bajo la luz negra de la luna
la cruda materia del aire que se vidria
con sus cuerpos interiores y sus galaxias desnudas ~