En tiempos convulsos, el futbol puede parecer el último vínculo entre sociedades, la pausa que necesita un mundo fracturado por la violencia y la polarización. Sin embargo, la historia también demuestra que el balompié es un espejo de su tiempo y de las contradicciones humanas. Canaliza los impulsos tribales y alimenta heridas históricas, incita el trabajo en equipo y premia el genio individual. Es una de las actividades más lúdicas y, a la vez, uno de los negocios más lucrativos que se han inventado. Y el actual contexto político –con distintas guerras en activo, redadas contra migrantes en Estados Unidos y tensas relaciones diplomáticas entre los países organizadores– plantea más dudas que respuestas sobre la realización de la Copa. En este número, Letras Libres explora las derivas culturales, políticas y económicas del deporte más popular del mundo, no sin reconocer que, a pesar de la FIFA y su discutible liderazgo, el futbol y la Copa son pasiones genuinas, que vale la pena conservar.
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