Hierven las papas. Entre nubes
de vapor lo veo, lo escucho
hablar con una suerte de retórica
mal estudiada pero convincente.
(Sonrío al pensar
en lo que diría Demóstenes,
mi vecino.)
Más allá de la imagen:
restos de cebolla,
un cuchillo, una tabla. Cuando dice
“la sola bondad lo puede todo”,
yo veo un desierto,
cadáveres entre palmeras,
una guerra perdida.
La visión se condensa cuando escucho
“la verdad es esto que os digo”.
Hierven las papas,
la luz parpadea y se apaga,
¡otra vez!
Limpio mi sudor
con el dorso de la mano;
preparo la sopa que comerán algunos,
añado un poco de sal.
Pero la visión se afirma en el aire. ~
La decadencia del libro
Que el sector editorial vive uno de los peores momentos de las últimas décadas es una obviedad, pero lo curioso es que este descenso vertiginoso no se ha producido, como auguraban los profetas…
Respuesta de Guillermo Sheridan a Inti Muñoz
Todo parece indicar que me equivoqué. Es obvio que éste no es el mismo Inti Muñoz que hizo carrera en la UNAM organizando huelgas, bloqueos y conciertos de rock desde…
El pasado de una ilusión: Argentina, 1983-2023
La democracia argentina no se fundó en las elecciones que llevaron a Alfonsín al poder sino en el Juicio a las Juntas Militares. El pacto por los derechos humanos que surgió a partir de…
RELACIONADAS
NOTAS AL PIE
AUTORES