La persecución política sigue aquí
El poder, hoy como ayer, usa sus acusaciones para amedrentar a los incómodos. No es necesario que esto acabe en encarcelamiento o muerte para que se le denomine persecución política.
La verdad como obstáculo
López Obrador ve innecesaria tanto la crítica como la información complementaria: su verdad acalla a las demás. Pero esa certeza al mismo tiempo atasca sus propósitos.